
En muchas ciudades, viajar en subte es solo un medio para llegar de un punto a otro. Pero en Buenos Aires, bajar a la estación también puede ser una experiencia artística. Con más de 450 obras distribuidas en distintas estaciones, el subte porteño se convirtió en una de las galerías urbanas más grandes de Latinoamérica.
Muralistas clásicos, artistas contemporáneos, escultores, ilustradores y diseñadores dejaron su huella en estas estaciones que se convierten en museos. Y no solo se trata de belleza visual: en muchos casos, las obras cuentan la historia de la ciudad, de sus ídolos y de su identidad cultural.
La estación José Hernández, de la línea D, es una de las más completas en términos de arte público. Allí conviven tres expresiones muy distintas que representan íconos argentinos en áreas clave: la pintura, el arte óptico y el fútbol.
Esta estación, ubicada en pleno barrio de Belgrano, es una parada obligada para quienes buscan algo más que transporte en su trayecto diario.
En toda la red de subtes de Buenos Aires hay expresiones artísticas únicas. A continuación, algunas paradas que no te podés perder: