
Las intensas lluvias de Texas, Estados Unidos, se replicaron en el estado lindante de México, Tamaulipas, donde también causaron devastadoras inundaciones.
En medio del desastre, un abuelo fue fotografiado mientras rescataba a su perro de una gran concentración de agua.
Las imágenes, que fueron cargadas a las redes sociales, se volvieron virales y causaron la reacción positiva de cientos de internautas.
Ángel Sierra, de 87 años de edad, había sido evacuado de Sabinas y Saucillo, en Gómez Farías, Tamaulipas, México, después de que las fuertes lluvias inundaran el lugar.
Sin embargo, el anciano decidió volver a la zona afectada para rescatar a su mascota, un perro que se estaba sufriendo las consecuencias de la situación en una especie de “laguna” que había sido provocada por el agua.
La historia fue compartida por la usuaria de Facebook Gladis Sierra Hernández, sobrina de Ángel, sin imaginar la repercusión que ella tendría.
“Ha sido una noche complicada, sin dormir, miedo y tristeza, pero él se dio cuenta que su amigo aún seguía adentro y fue a buscarlo“, escribió Hernández junto a las fotos en las que se ve el momento del rescate.
Tras la inesperada viralización de las imágenes y la reacción de los demás usuarios, Gladis agradeció a quienes se preocuparon por Ángel Sierra y dijo que este se encuentra, junto a sus amigos, pasando los días en un refugio del comité ejidal de Sabinas.
En un último posteo, la sobrina del anciano dio las gracias a las personas que ayudaron materialmente a su tío, y aprovechó la ocasión para enumerar los objetos que aún hacen falta en el refugio de Sabinas, donde se encuentran varias personas evacuadas.
“Si alguien más quiere apoyar, esto es lo que se requiere: artículos de limpieza (escobas, jabón, cloro, jaladores, trapeadores), agua embotellada, cobijas, repelente, alimentos y ropa”, escribió Hernández, acompañando la publicación con fotos de Ángel junto a sus amigos.
Las lluvias en Texas comenzaron hace unos días y ocasionaron una gran inundación, debido a que la cantidad de agua que cayó fue récord para la zona, que a su vez es propensa a las inundaciones.
En el condado de Kerr, uno de los más afectados por la tragedia, se estima que cayeron hasta 250 milímetros de lluvia en tan solo unas horas, por ejemplo.
Además, la ubicación del aguacero ocurrió en la cabecera del río Guadalupe, lo que hizo que este se desbordara y —en consecuencia— amplificara la inundación. Durante algunas horas, el caudal del río superó los 11 metros y fue más grande que el de las cataratas del Niágara.
Todo ello causó, al momento, más de 100 muertes (entre ellas la de varios menores), decenas de desaparecidos y la evacuación de alrededor de 1000 personas.
Los niveles de lluvia se replicaron en el norte de México, específicamente en zonas del estado de Tamaulipas, causando el desborde del Río Tamesí y el desplazamiento de al menos 2800 individuos.
Al día de hoy, varias ciudades de ambos estados se mantienen en alerta de inundación, ya que se esperan nuevas lluvias para las próximas horas.