
Según la creencia popular, los arcángeles son emisarios celestiales, seres de luz que tienen la misión de proteger y asistir a las personas en cada aspecto de sus vidas. Aunque existen muchos, se reconocen siete arcángeles principales, cada uno con una función específica.
De acuerdo con la fecha de nacimiento, se puede descubrir cuál de estos poderosos seres celestiales es tu protector personal. Cada persona tiene un arcángel en particular que lo acompaña y guía desde el día en que nació.
Es considerado el arcángel más importante y reconocido por ser el principal protector. Simboliza el poder, la fuerza y la fe, y su labor es crucial para mantener el orden y el equilibrio en el universo. Para pedir por su amparo y cuidado, se lo invoca los domingos encendiendo una vela azul.
Este arcángel está al servicio de la iluminación y la sabiduría. Es reconocido como el arcángel de la inteligencia. Si buscás inspiración o mejorar la concentración, podés invocarlo. El mejor día para hacerlo es el lunes, encendiendo una vela naranja.
Chamuel se enfoca en la unión y los vínculos puros. Su misión es ayudar a las personas a desarrollar la comprensión, la paciencia y la tolerancia con los demás. Se lo invoca para pedir por la armonía en la pareja o por un amor, para fortalecer las relaciones con amigos y protegerse contra la envidia. El día ideal para invocarlo es el martes, encendiendo una vela rosa.
Gabriel, cuyo nombre significa “La fuerza de Dios”, está relacionado a la pureza y a la comunicación. Además, es considerado un mensajero divino. Aquellos guiados por Gabriel suelen ser personas optimistas y vitales. Se lo puede invocar para pedirle claridad y habilidad en la comunicación. El día para invocarlo es el miércoles, con una vela blanca.
El Arcángel Rafael es el arcángel de la salud y la curación, no solo del cuerpo físico, sino también del espiritual. Se le puede pedir por sanaciones de enfermedades, angustias y dolores emocionales. También es el indicado para proteger por tu salud y la de tus seres queridos. El día para invocarlo es el jueves, utilizando una vela verde.
Es el arcángel de la prosperidad y la esperanza. Tiene la capacidad de ayudar a resolver complicaciones y desafíos. Al invocarlo, se le puede pedir abundancia y tranquilidad económica, así como también apoyo ante dificultades laborales. El día para invocarlo es el viernes, con una vela amarilla para la prosperidad y una roja si la petición es relacionada al trabajo.
Considerado el arcángel de la transformación, la alegría, la libertad y la diplomacia, Zadquiel puede ser invocado para transmutar lo negativo en positivo. Puede ayudar a resolver situaciones de desarmonía, para fomentar el perdón y para destrabar impedimentos que complican tu avance. El día para invocarlo es el sábado, y el color de su vela debe ser violeta.