
Un trágico accidente de paracaidismo cobró la vida de una madre de cuatro hijos mientras su devastado compañero observaba impotente, tras haberle regalado el salto en tándem.
Belinda Taylor y su instructor murieron instantáneamente al caer desde 4500 metros de altura en un aeródromo de Devon, Inglaterra.
Su pareja, Scott Armstrong, compró el salto en paracaídas como muestra de gratitud para su novia, una adicta a la adrenalina, informa Daily Star.
Al relatar el desgarrador suceso al Mirror, Scott dijo: “Belinda era mi mundo. Era tan amable y generosa, y haría cualquier cosa por cualquiera. Mi hijo de nueve años vino hace poco a vivir con nosotros y ella lo recibió con los brazos abiertos y fue genial. Como regalo de agradecimiento, decidí comprarle el salto en paracaídas en tándem. Estaba entusiasmada”.
El hombre agrega: “El plan era hacer un salto de 2100 metros, pero a último momento dijo que quería uno de 4500 metros, así que pagué el dinero extra. Fueron el último grupo en subir”.
Estaba usando binoculares y los vi saltar a todos. Me di cuenta de que un paracaídas no se había abierto. Me asusté muchísimo. Desaparecieron de mi vista. Me subí al auto con mi hijo y corrí por los campos”, indica Daily Star.
“Encontré a Belinda y al instructor allí tendidos, aún juntos, ambos claramente muertos. Fue una visión horrible. La extraño muchísimo. Estoy tan perdido sin ella. Significaba mucho para todos nosotros y nunca la olvidaremos”, informa el Mirror.
Belinda era la madre cariñosa de tres hijos adultos y una hija adolescente, y una orgullosa abuela de dos. Su hijo mayor, Connor Bowles, compartió: “Era una mujer desinteresada que solo quería lo mejor para los demás, especialmente para sus seres queridos. La extrañaremos profundamente y dejará una huella imborrable en todos aquellos que la conocieron en la vida”.