
La automotriz General Motors paralizará la actividad de su fábrica de Rosario durante los viernes que restan de este mes, además de los días 28 y 29 de mayo, y cesará por completo la fabricación de vehículos durante todo el mes de junio. Sumando las tres semanas que estuvo detenida entre fines de marzo y comienzos de abril, esta planta habrá paralizado casi dos meses su producción durante el primer semestre.
Según confirmó a través de un comunicado emitido el lunes, realizará una suspensión de su producción los viernes del mes de mayo, además de los días 28 y 29 de este mes. El cese de actividad de este mes, según la empresa, es “con motivo de adecuar el volumen de exportación a Brasil”, tal como había ocurrido entre marzo y abril.
Tras una suspensión que ocupará casi toda la última semana de mayo, con sólo dos días de producción, a partir de junio la fábrica comenzará un receso de vacaciones y mantenimiento de planta que ocupará todo el mes de junio, con lo cual no habrá producción de vehículos hasta comienzos de julio.
Fuentes del sector han señalado que la “parada técnica” de junio es para adecuar la planta para el lanzamiento de una nueva versión de la Chevrolet Tracker, con una inversión de aproximadamente 50 millones de dólares en nueva maquinaria. Hasta el momento desde General Motors no se ha confirmado ni desmentido la versión.
La Tracker es un modelo que se produce tanto en Rosario como en la fábrica de General Motors en la localidad de brasileña de Sao Caetano do Sul, en San Pablo. Esta modalidad de producción “en espejo”genera picos de demanda a nivel local cuando el gigantesco mercado de Brasil demanda una mayor cantidad de unidades.
Pero este año la situación es exactamente a la inversa: las terminales automotrices brasileñas, agrupadas en la cámara ANFAVEA, están revisando hacia abajo su pronóstico de ventas para 2025, de 2,8 a 2,7 millones de unidades.
En paralelo, las exportaciones de vehículos desde Argentina vienen cayendo: en lo que va del año retrocedieron 2,9%, pese a un leve repunte interanual registrado en abril. Y las terminales locales, agrupadas en ADEFA, alertaron la semana pasada sobre “la menor demanda de algunos países, mayor competencia externa y un desbalance en términos de competitividad”.
De hecho la participación de Brasil como principal mercado de las exportaciones argentinas de vehículos tuvo un pequeño pero visible retroceso: de captar casi 70% de las exportaciones, en lo que va del año su participación cayó a 64%.
A la vez, las ventas de la Tracker dentro de las concesionarias argentinas se sostienen a buen ritmo: el modelo se ubicó noveno en el ranking de patentamientos de unidades cero kilómetro en abril, con 1.672 unidades y casi 6.500 en los primeros cuatro meses del año. Pero aun con ventas internas a buen ritmo, no alcanzarían para compensar un plan de producción que era de 40.000 unidades para todo 2025 y que ahora está siendo revisado hacia abajo.
La filial de la automotriz estadounidense está trayendo nuevos vehículos importados que complementan su gama de oferta en las concesionarias. Pero hay silencio respecto a cómo seguirá su fábrica de General Alvear en la segunda mitad del año.
La “parada técnica” durante todo el mes de junio fue consensuada con el sindicato Smata, lo cual alentó el rumor no confirmado del lanzamiento de una versión remozada de la Chevrolet Tracker. Mientras tanto, la fábrica argentina seguirá funcionando como complemento de su par brasileña, al menos en las concesionarias del país vecino.
El freno a la producción por la caída de exportaciones había comenzado en marzo, con una suspensión por tres semanas, entre el 25 de marzo hasta el 14 de abril. Como ahora, la automotriz informó que era “para adecuar sus volúmenes de exportación a Brasil”.
Durante 2024, General Motors paralizó su actividad durante más de tres meses, entre vacaciones y “paradas técnicas”. A comienzos de este año lanzó un plan de retiros voluntarios destinado a 300 de los 600 operarios.