Mayo es un mes de pausa en el jardín, y los jardineros con experiencia coinciden en que hay ciertas plantas que nunca deben podarse en esta época.

Aunque parezca una tarea menor, una poda mal ejecutada en este momento puede arruinar la floración futura o debilitar seriamente a la planta. Los jardineros con experiencia saben que hay plantas que, por su ciclo biológico o su sensibilidad al clima, no deben podarse en mayo.

Este arbusto de origen mexicano se ganó un lugar privilegiado en jardines argentinos gracias a su resistencia y su delicado aroma. La Choisya ternata es una especie de hoja perenne que ofrece floraciones blancas intensas, muy parecidas al azahar, y su primer brote suele producirse durante el otoño.

Podarla en mayo, justo después de esa floración inicial, puede parecer lógico, pero en realidad interrumpe el ciclo natural de la planta, afectando el desarrollo de nuevos brotes. Además, al tratarse de una especie de crecimiento lento, una poda fuerte puede tardar meses en ser compensada.

Es importante reemplazar la poda por una limpieza selectiva. Eliminar solo los tallos secos o dañados y corregir las ramas que se crucen o crezcan hacia adentro. Esto mantiene la estructura equilibrada y permite una mejor penetración de luz y aire, sin comprometer la futura floración.

El hibisco tropical, o Hibiscus rosa-sinensis, es una planta que brinda color y volumen al jardín con sus flores de gran tamaño y tonalidades intensas. Sin embargo, es importante conocer su debilidad: no tolera bien el frío ni las heladas.

Muchos cometen el error de podarlo en mayo pensando que así lo preparan para el invierno. Pero en realidad, al retirar ramas o brotes en este período, se expone a un mayor estrés justo cuando debería conservar su energía para resistir las bajas temperaturas.

El phlox, una planta de origen norteamericano que se adapta muy bien al clima argentino, es ideal para sumar color a bordes, canteros o macetas. Produce flores en racimos muy vistosos, que pueden ser rosadas, lilas, blancas o fucsias.

Aunque algunos jardineros podan en mayo para “ordenar” su forma, esto puede ser contraproducente. El phlox necesita acumular energía para su floración de primavera y verano. Una poda fuerte o mal programada en esta época puede afectar su capacidad de florecer con plenitud o alterar su estructura.

La clave está en observar, entender los tiempos de cada especie y actuar con criterio. En lugar de recurrir a la poda como rutina, los jardineros más experimentados recomiendan trabajos puntuales de limpieza, revisión y preparación del suelo para cuando llegue el momento adecuado.



Fuente Clarin.com

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