“Fue la crónica de una muerte anunciada. Todos sabían que esto podía ocurrir pero nadie hizo nada para evitarlo. ¿Cómo una ciudad entera permite que ocurra un crimen de esa naturaleza sin que nadie advierta que existía ese riesgo?”. Fernando Lottenberg se indigna al hablar del ataque antisemita contra dos empleados de la embajada de Israel en Washington, asesinados a balazos en pleno centro de la capital de Estados Unidos, el miércoles a la noche.

El comisionado de la Organización de Estados Americanos (OEA) para el monitoreo y la lucha contra el antisemitismo conversó con Clarín un día después del crimen, que conmovió a la comunidad judía de Estados Unidos y de todo el mundo. “Es como un tsunami, una ola de manifestaciones que llaman a la globalización de la intifada (levantamiento palestino). Y la palabra se convierte en acción. Son días muy difíciles, y es muy peligroso”, advierte.

Sarah Lynn Milgrim y Yaron Lischinsky tenían alrededor de 30 años y eran pareja. Él, de origen alemán, era asistente de investigación y ella, estadounidense, organizaba visitas y misiones a Israel.

El miércoles, poco después de las 9 de la noche, cuando salían de un evento del Comité Judío Americano en un museo judío local la calle 3 y la F, en el centro de Washington, fueron atacados a balazos por un hombre que al disparar gritó varias veces “¡Palestina libre!”. El atacante fue arrestado poco después, y fue identificado como Elías Rodríguez, según informaron las autoridades.

El crimen conmovió a la capital estadounidense cuando Israel intensifica su ofensiva militar sobre la Franja de Gaza, con el objetivo de “destruir” al grupo extremista palestino Hamas y liberar a los rehenes que aún quedan en sus manos desde el salvaje ataque terrorista del 7 de octubre de 2023 en Israel, que dejó más de 1.200 muertos.

“No creo que la gente sea consciente de lo que está pasando”, advierte Lottenberg. “Y esto no tiene que ver con el conflicto en Oriente Medio. No es un fenómeno de causa-efecto. Es al revés, los antisemitas se aprovechan del conflicto para sus ataques. Es el antiguo antisemitismo que vuelve una y otra vez”, dice a Clarín en una entrevista telefónica.

El funcionario de la OEA advierte que “hay que concientizar a la gente en el mundo entero de que las manifestaciones que incitan a la violencia no son defendibles. Podemos entender manifestaciones a favor de la paz, a favor de una solución de dos Estados. Pero no podemos defender a los que incitan al odio. Y las universidades en Estados Unidos fueron tolerantes con esas marchas a favor del pueblo palestino. Hay que tener claro cuando del discurso político se pasa a un discurso de odio”.

Lottenberg se refiere a las protestas que se extendieron en varias universidades de Estados Unidos, como Columbia y Harvard, contra la ofensiva bélica de Israel sobre Gaza, que dejó más de 50.000 muertos palestinos, entre ellos miles de chicos, según datos de Naciones Unidas.

Lottenberg teme que, si no se toman medidas de inmediato y se refuerzan todas las medidas de seguridad, especialmente en sinagogas e instituciones judías, en todo el mundo, pueden repetirse ataques como el de esta semana en Washington.

“Puede haber un efecto de copia. Algunos pueden pensar: ‘si él pudo cometer este ataque, yo también puedo’. Debe haber un refuerzo de la seguridad”, alerta el funcionario.

Para Lottenberg, los discursos de odio, que terminan llevando a ataques antisemitas como el que dejó dos muertos este miércoles, se alimentan y difunden especialmente a través de las redes sociales.

“Yo creo que esas plataformas es por donde más camina este odio. Desde allí se convocan las manifestaciones. Hay que regular estos mensajes en las redes y castigar a quienes difunden mensajes de odio. Lo más importante es un trabajo pedagógico, para castigar y frenar los mensajes de odio y antisemitismo”, concluye.



Fuente Clarin.com

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