Un impactante fenómeno natural se registró en la costa italiana del mar Adriático, donde al menos dos trombas marinas se formaron a la vista de los turistas que estaban en la playa. El episodio ocurrió el domingo 3 de agosto frente al delta del río Po y fue registrado en video. Rápidamente, las imágenes se viralizaron en redes sociales.

En la grabación, se puede ver cómo dos columnas de aire y agua giran sobre el mar hasta unirse en una sola espiral, mientras el cielo se muestra completamente negro y el viento se escucha con fuerza.

Como se trata de un fenómeno peligroso, la Protección Civil de Emilia-Romaña pidió a residentes y turistas mantenerse alejados de la orilla del mar, ante la posibilidad de que las trombas marinas tocaran tierra y generaran daños materiales o pusieran en riesgo a las personas.

Aunque no se reportaron daños, las autoridades italianas activaron una alerta meteorológica ante la posibilidad de tormentas eléctricas y ráfagas de viento.

Además, los efectos del temporal obligaron a una rápida intervención de los servicios de emergencia. Los bomberos realizaron al menos 30 operativos en distintas localidades de la región, debido a la caída de árboles, la obstrucción de caminos y otros incidentes causados por los fuertes vientos.

No se trata de un caso aislado. Durante el mismo día, el mismo fenómeno sorprendió a los bañistas en la playa de Maccarese, cerca de Roma, donde una mujer resultó herida. Las sombrillas salieron volando y varias personas huyeron del lugar en medio del caos.

Italia suele registrar estos fenómenos con frecuencia hacia el final del verano, cuando el mar cálido y el aire frío en altura generan las condiciones propicias.

Aunque en la mayoría de los casos las trombas marinas se disipan sobre el agua, pueden volverse peligrosas si tocan tierra firme o impactan embarcaciones.

Las trombas marinas, también conocidas como mangas de agua, son columnas giratorias de aire que se extienden desde una nube hasta la superficie del mar.

Aunque visualmente se asemejan a los tornados terrestres, suelen ser menos destructivas, con una duración más breve y vientos de menor intensidad.

Se forman cuando el aire cálido y húmedo del mar asciende y se encuentra con aire frío en niveles superiores, lo que genera inestabilidad atmosférica. Este contraste térmico es típico en las costas mediterráneas durante el final del verano y el inicio del otoño, especialmente en zonas como el mar Adriático, donde Italia registra múltiples casos cada año.

Este fenómeno puede formarse en cuestión de minutos y desplazarse sobre el agua a gran velocidad. La mayoría se disipa sin tocar tierra, pero algunas logran alcanzar la costa, donde pueden causar daños a estructuras ligeras o herir a personas desprevenidas.

Aunque son espectaculares a la vista, representan un riesgo real para los bañistas y embarcaciones pequeñas. Por eso, los servicios meteorológicos recomiendan no subestimar su poder y actuar con precaución si se detecta la formación de una. Mantenerse informado y alejarse de la línea costera son las medidas más seguras ante su aparición.



Fuente Clarin.com

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