En pleno corazón de Palermo Hollywood, una de las zonas más trendy de la Ciudad de Buenos Aires, hay un restaurante que no se promociona con grandes carteles ni promesas exageradas. Su nombre, “Mercado de Liniers”, ya anticipa que lo que pasa adentro no es solo cocina, sino relato, tradición y memoria viva.

La propuesta nace como un homenaje al icónico Mercado de Liniers, aquel que durante más de un siglo fue el punto de encuentro para ganaderos, trabajadores del campo y comerciantes de ganado. Este espacio gastronómico se propone recuperar esa esencia y plasmarla en cada plato, con el toque sofisticado de la alta cocina.

Pero lo que verdaderamente lo hace especial no es solo su carta ni su ubicación, sino la mirada creativa y sensible de Dante Liporace, el chef que, luego de haber pasado por El Bulli y haber estado a cargo de la cocina presidencial en la Casa Rosada, decidió volver a las raíces para contar, con comida, la historia de la identidad argentina.

Mercado de Liniers no es un restaurante más. Es una experiencia que va de la parrilla al plato gourmet, de la historia al presente, y que rinde tributo a los pilares más profundos de la cultura local: la carne, el inmigrante y el trabajo duro del campo.

Ubicado en Gorriti 6012, este local conserva la impronta industrial de su pasado —antes fue un taller mecánico—, pero hoy brilla con cocina a la vista, una atmósfera sobria y detalles cuidados. La carta está pensada para provocar emociones y también recuerdos.

Entre las entradas se destaca una original “Pizza en copa”, una reversión gourmet del clásico argentino, y un sabroso tartar de carne acompañado de papas fritas y mejillones. Como principales, el menú ofrece un risotto de crema de espinacas con puré de limón, y una versión intensa y delicada de los clásicos spaghetti aglio e olio, con camarones secos y achicoria gratinada con fontina.

Para el final dulce, dos postres que cierran con emoción: una espuma de flan que reinterpreta el postre de toda la vida con una textura suave y aireada, y un elegante tocino del cielo con crema de Cointreau, ideal para los amantes del azúcar con carácter.

Bahiense de nacimiento, Liporace construyó una trayectoria que lo llevó desde las aulas del Gato Dumas hasta las cocinas más reconocidas de Europa. Trabajó junto a Ferran Adrià en el mítico El Bulli, y luego volvió al país para dejar huella con restaurantes como Moreno y Tarquino. Fue allí donde nació su célebre “Secuencia de la vaca”, un homenaje anatómico y culinario al animal más representativo de nuestra mesa.

En Mercado de Liniers, Dante inicia una nueva etapa más reflexiva y porteña, donde la vanguardia se pone al servicio de la identidad. Ya no se trata de sorprender con técnicas, sino de emocionar con sentido. Por eso, cada menú es también una declaración: la alta cocina argentina tiene raíces fuertes, y muchas nacen en el campo y en los viejos mercados de ganado.

Mercado de Liniers se encuentra en Gorriti 6012, Palermo, CABA y abre de jueves a sábados de 12 a 15 para almuerzos y de martes a sábados de 19 a 23 para las cenas.



Fuente Clarin.com

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