
Irán lanzó una nueva oleada de misiles sobre Israel en la madrugada de este lunes. Uno de los cohetes atravesó las defensas antiaéreas, impactó en un edificio residencial cerca de Tel Aviv y mató al menos a cuatro personas. Distintos videos subidos a las redes sociales muestran el momento de la explosión, el trabajo de los rescatistas y los graves daños tanto en la torre como en los alrededores.
La grabación de una cámara de seguridad precisa el horario de la caída del misil: las 4.13 del lunes en Israel (las 22.13 del domingo en la Argentina). Con las calles desiertas, el silencio de la madrugada de repente es quebrado por una detonación que provoca fuego y un gigantesco hongo de humo negro.
Ocurrió en Petah Tikva, una ciudad de unos 250.000 habitantes ubicada en los suburbios de Tel Aviv, a apenas 11 kilómetros.
El servicio de emergencias israelí confirmó que al menos dos mujeres y dos hombres, todos mayores de 70 años, murieron por el ataque. Esta andanada de cohetes golpeó cuatro lugares en el centro de Israel, según información oficial.
“Vemos claramente que nuestros civiles están siendo atacados“, dijo el portavoz de la policía israelí, Dean Elsdunne, fuera del edificio bombardeado. “Y esta es solo una escena, tenemos otros sitios como este cerca de la costa, en el sur”, agregó.
Yoram Suki, quien vive en Petah Tikva, corrió con su familia a un refugio tras escuchar un alerta de ataque aéreo. Salió cuando la alarma pasó y encontró su departamento destruido.
“Gracias a Dios estamos bien”, explicó el hombre de 60 años a la agencia AP. Y a pesar de perder sus hogar, instó al primer ministro Benjamin Netanyahu a continuar la ofensiva contra Irán. “Vale totalmente la pena. Esto es por el bien de nuestros hijos y nietos”, afirmó
Además de los muertos, el servicio de emergencias detalló que los paramédicos habían evacuado a otras 87 personas heridas a hospitales, incluida una mujer de 30 años en estado grave, mientras los rescatistas seguían buscando a vecinos atrapados bajo los escombros de sus hogares. La mayoría estaba durmiendo en el momento del ataque.
“Cuando llegamos al lugar del impacto del cohete, vimos una destrucción masiva“, describió Gal Rosen, uno de los paramédicos, que contó que rescató a un bebé de cuatro días mientras el edificio estaba en llamas.
El video grabado desde un dron cuando ya había amanecido permite dimensionar la magnitud de los destrozos provocados por el misil: paredes de concreto arrancadas y carbonizadas en varios pisos, balcones y ventanas arrasados, y escombros por todos lados. Una escena de guerra.
Por la onda expansiva, también se registraron graves daños en al menos otras dos torres que forman parte del mismo complejo residencial. Además, quedó fuera de servicio la red eléctrica de la zona.