A las 9.26 de la mañana de este lunes, bajo una lluvia de gritos e insultos, el ex ministro de Transportes de Pedro Sánchez, José Luis Abalos, se bajó de un taxi y entró al Tribunal Supremo, sobre la calle del Marqués de la Ensenada de Madrid. Abalos está siendo investigado por su presunta implicación en el cobro de coimas por la adjudicación de obras públicas en distintos municipios de España.

El caso de las “mordidas” que habrían pagado empresas a cambio de concesiones de obras involucra a Abalos (que además era secretario de organización del Partido Socialista que Sánchez lidera), a un ex asesor Koldo García y a quien sucedió a Abalos en el cargo, Santos Cerdán.

Una combi con carteles contra Pedro Sánchez y los socialistas implicados en la trama corrupta. Foto: Cézaro De LucaUna combi con carteles contra Pedro Sánchez y los socialistas implicados en la trama corrupta. Foto: Cézaro De Luca

La mancha del escándalo, que aún mantiene en estado de shock a todo el PSOE, se extiende al gobierno de coalición que preside el secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, quien intenta resistir al tembladeral.

Sumar, el partido minoritario en la coalición que gobierna España desde 2023, se despega de la presunta corrupción socialista. La oposición pide la renuncia de Sánchez y que convoque a elecciones cuánto antes.

La declaración de Abalos a la Justicia

Abalos declaró este lunes ante el juez Leopoldo Puente durante más de una hora y media. Negó estar implicado en el cobro de coimas. Aseguró que no se reconoce en los audios que su ex chofer habría grabado a escondidas e insinuó que podrían haber sido manipulados.

El ex ministro ya había hablado, antes de presentarse a declarar, con una radio española: allí dijo ser “el gilipollas” de un mecanismo que Koldo y Cerdán ya habían implementado en Navarra, de donde proceden ambos. Y que “fue usado” durante los tres años que estuvo en el Ministerio de Transportes, entre 2018 y 2021.

Piden prisión para el ex ministro

Las acusaciones populares en contra de José Luis Abalos, lideradas por el Partido Popular (PP) piden para él prisión preventiva que el juez, por ahora, no le aplicó.

La Fiscalía Anticorrupción, por su parte, solicita que se mantengan las medidas cautelares que ya se le habían impuesto al ex ministro.

Mientras su ex ministro declaraba, Pedro Sánchez (d) conmemoró, con el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero (i), la ley del matrimonio igualitario. Foto: EFE/ Sergio PerezMientras su ex ministro declaraba, Pedro Sánchez (d) conmemoró, con el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero (i), la ley del matrimonio igualitario. Foto: EFE/ Sergio Perez

En febrero, cuando debió declarar por su supuesta participación en el cobro de retornos por la compra de barbijos durante la pandemia, Abalos tuvo que entregar su pasaporte y comprometerse a presentarse cada 15 días en una sede judicial.

El juez considera que hay indicios de que el ex ministro y su asesor cometieron delitos de organización criminal y cohecho, es decir, que consiguieron dinero ilegal a cambio de conceder, como funcionarios públicos, beneficios económicos o favores.

La investigación involucra al Tribunal Supremo porque el ex ministro Abalos se resistió a renunciar a su banca de diputado y, por lo tanto, cuenta con inmunidad y sólo puede ser juzgado por el Supremo.

En la puerta del Tribunal Supremo, un manifestante pide prisión para el presidente Sánchez. Foto: Cézaro De LucaEn la puerta del Tribunal Supremo, un manifestante pide prisión para el presidente Sánchez. Foto: Cézaro De Luca

En 2021 Pedro Sánchez bajó a Abalos del Ministro de Transportes, sin dar explicaciones. Pero volvió a incluirlo en la lista de diputados para las elecciones generales del 2023. Abalos fue expulsado del PSOE la semana pasada pero todavía no entregó el acta de diputado. Dejó el bloque del PSOE pero se pasó al grupo minoritario llamado “mixto” por no cumplir los requerimientos necesarios para formar un grupo parlamentario.

“¡Queremos un león y no una garrapata!”

Apenas Abalos se bajó del taxi, un puñado de españoles lo increparon al grito de “¡Corrupto!” y “¡Diputero!”. Este último insulto alude a los audios que se filtraron en los que el ex ministro y su asesor planeaban una velada con señoritas que pensaban intercambiarse.

Manifestantes con carteles de "Corrupto" recibieron al ex ministro Abalos en la puerta del Tribunal Supremo. Foto: Cézaro De LucaManifestantes con carteles de “Corrupto” recibieron al ex ministro Abalos en la puerta del Tribunal Supremo. Foto: Cézaro De Luca

Además, hace dos semanas, cuando los agentes de la Guardia Civil ingresaron en la casa de Abalos en busca de pruebas, el ex ministro estaba con una mujer cuyo perfil figura en webs como “acompañante” y habría participado en películas triple equis.

Este lunes, un par de combis ploteadas con leyendas contra los socialistas implicados en corrupción circulaba por la puerta del tribunal. Con imágenes del presidente del gobierno, de Abalos, de Koldo y de Cerdán y leyendas como “Puro PSOE, sois la antiEspaña” y “Tu dinero, sus vicios”.

Los más creativos coreaban: “¡Queremos un león y no una garrapata!”, haciendo referencia al presidente argentino Javier Milei. O “¡Sánchez pelele, aprende de Bukele!”, en alusión al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, controvertido por su dureza en combatir la inseguridad en su país.

Dos horas después, mientras Abalos aún no había salido del tribunal, llegó su ex chofer y asesor Koldo García, otro militante del PSOE involucrado en la trama corrupta. Koldo había solicitado más temprano postergar su declaración pero el juez del Tribunal Supremo que lo está investigando se lo negó. De todos modos, Koldo se amparó en su derecho a no declarar.

El lunes 30 de junio será el turno ante el juez del último secretario de organización del PSOE, Santos Cerdán. Un informe de la Guardia Civil le apunta como “gestor” de las coimas que luego repartiría con Abalos y con Koldo.

La oficina de delitos económicos de la Guardia Civil ya inició una investigación patrimonial en torno del ex número tres del PSOE.

El PSOE no confía

“No tengo ninguna confianza en sus testimonios”, admitió este lunes Diana Morant, ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, sobre las declaraciones de Abalos y de Koldo.

Desde el PP, su presidente, Alberto Núñez Feijóo, le apunta a Pedro Sánchez: “Dos de los cuatro que acompañaron al señor Sánchez en las primarias están sentado en el Tribunal Supremo -dijo Núñez Feijóo este lunes en un programa de radio-. Este gobierno nació aparentemente luchando contra la corrupción y es el gobierno más corrupto que ha tenido España, al menos, en estos últimos 20 años”.

A mediodía, cuando Abalos terminaba su declaración en el Tribunal Supremo, el presidente Pedro Sánchez participaba en un acto para conmemorar los 20 años de la ley que permitió el matrimonio igualitario entre personas del mismo sexo.

Sánchez subrayó que España fue el tercer país del mundo en aprobar esta legislación y el primero que habilitó a las parejas homosexuales a adoptar. No hizo ninguna referencia al escándalo que desangra a su partido.



Fuente Clarin.com

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