
La producción de carne es uno de los negocios que presentan un muy buen horizonte en la Argentina, y esta semana se conoció una noticia que abona esa afirmación. En una de las operaciones más relevantes de los últimos años en la industria cárnica argentina, el holding nacional Grupo Lequio anunció la compra del 80% del paquete accionario del histórico Grupo Matievich, empresa santafesina dedicada a la faena de ganado y la producción de carnes y subproductos.
Aunque no se reveló el monto de la transacción, el acuerdo transforma al Grupo Lequio —dirigido por los hermanos Leonardo y Federico Lequio— en la principal empresa frigorífica del país en términos de capacidad operativa.
“Como parte de nuestra estrategia de crecimiento y fortalecimiento en el mercado, Grupo Lequio ha concretado un acuerdo de integración con Grupo Mattievich, asumiendo el control operativo y estratégico de las operaciones conjuntas a partir de la fecha”, comunicaron oficialmente los empresarios.
Y agregaron: “Esto nos permite combinar fortalezas, ampliar nuestra capacidad productiva y logística, y mejorar la propuesta de valor para nuestros clientes, proveedores, colaboradores y socios estratégicos”.
La adquisición incluye varias instalaciones clave: un frigorífico y una planta de procesamiento de subproductos en Carcarañá, dos frigoríficos en Villa Gobernador Gálvez, uno en Casilda y otro en Arroyo Seco. No formaron parte de la operación los establecimientos ganaderos, ya que el nuevo foco del conglomerado estará orientado al fortalecimiento de sus exportaciones.
La integración implica también que Lequio tomará el liderazgo administrativo, financiero y comercial de la operación unificada. Según trascendió, la familia Mattievich habría decidido retirarse del negocio por la avanzada edad de su fundador, José Mattievich, y por desacuerdos internos sobre el futuro de la compañía.
Antes de esta expansión, Grupo Lequio ya operaba tres grandes plantas: los frigoríficos Alberdi, Carnes Pampeanas y Hughes (ex Black Bamboo), que en conjunto faenaron 370.000 cabezas de ganado durante el último año.
Con la incorporación de las plantas de Mattievich —que tenían una capacidad mensual de procesamiento de 45.000 cabezas— el grupo alcanzará una capacidad diaria superior a las 4.000 cabezas, lo que representa más de 120.000 animales al mes.
Tanto las plantas que ya operaba el grupo como las nuevas adquisiciones están habilitadas para exportar a mercados internacionales altamente exigentes, entre ellos Estados Unidos, la Unión Europea, China, Corea del Sur, Israel y Canadá, además de otros 20 destinos.
La operación también contempla la incorporación de más de 600 empleados provenientes de Mattievich a la estructura de Lequio, que ya contaba con unos 1.600 trabajadores, reforzando su perfil como uno de los principales empleadores del sector.
Con esta movida estratégica, el Grupo Lequio consolida su liderazgo en la industria frigorífica argentina y redobla su apuesta por la expansión global de la carne nacional.