Seis estados de Estados Unidos avanzaron con nuevas restricciones en el uso de los beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), conocidos coloquialmente como los food stamps. La medida impacta directamente a millones de beneficiarios que ya no podrán utilizar sus tarjetas para comprar ciertos alimentos procesados.

Florida, Texas, Virginia Occidental, Colorado, Luisiana y Oklahoma se sumaron a la lista de estados que limitarán qué productos pueden adquirirse con fondos del programa federal. Las nuevas disposiciones comenzarán a regir a partir de 2026 y ya cuentan con la aprobación del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés).

Con estas incorporaciones, ya son doce los estados que aplican limitaciones a la compra de comida chatarra con SNAP. En total, más de 40 millones de personas reciben cada mes esta asignación alimentaria, fundamental para cubrir necesidades básicas en hogares con bajos ingresos.

Cada estado definió qué tipo de alimentos no será posible comprar con SNAP o Food Stamps. En Texas, la prohibición incluye bebidas azucaradas, energizantes, caramelos y postres preparados. El gobernador Greg Abbott explicó la medida: “Para garantizar la salud y el bienestar de los texanos, debemos promover hábitos alimentarios más saludables. A principios de este año, solicité una exención al USDA para evitar que los beneficios de SNAP se usen para comprar comida chatarra”.

En Florida, los beneficiarios no podrán usar los food stamps para comprar refrescos, bebidas energéticas, golosinas ni postres. Luisiana adoptó una política similar.

En Colorado y Virginia Occidental, las restricciones serán más limitadas: solo se bloqueará la compra de refrescos. En Oklahoma e Indiana también se incluyen bebidas y dulces entre los productos prohibidos.

Iowa adoptó un enfoque aún más estricto: prohíbe la compra de todos los alimentos gravados por el estado, salvo semillas y plantas para cultivo doméstico. Estas medidas son posibles gracias a exenciones autorizadas por el USDA, que permiten a los estados administrar SNAP con criterios propios, priorizando la salud pública o la sostenibilidad fiscal.

El programa brinda ayuda alimentaria a millones de hogares con bajos ingresos en Estados Unidos. Para acceder a los beneficios, es necesario presentar una solicitud en el estado de residencia y cumplir con criterios económicos específicos. En la mayoría de los casos, el hogar debe respetar los límites de ingreso bruto y neto establecidos por el Departamento de Agricultura (USDA).

También se contempla la elegibilidad categórica:

Para un hogar de una persona, el ingreso bruto mensual no debe superar los US$1.632, y el ingreso neto permitido es de hasta US$1.255. Si el hogar está compuesto por dos personas, el ingreso bruto debe ser menor a US$2.215, y el ingreso neto no puede superar los $1.704.

En los hogares de tres personas, el ingreso bruto máximo permitido es de US$2.798, mientras que el neto debe estar por debajo de US$2.152. Para cuatro personas, el tope de ingreso bruto mensual es de US$3.380, y el límite de ingreso neto es de US$2.600.

Cuando el grupo familiar tiene cinco miembros, los ingresos mensuales deben mantenerse por debajo de US$3.963 brutos y US$3.049 netos. En hogares de seis personas, el ingreso bruto no puede superar los US$4.546, y el ingreso neto debe ser menor a US$3.497.

Para siete personas, el ingreso bruto debe ser inferior a US$5.129, y el neto no puede superar los US$3.945. En familias de ocho integrantes, los límites son de US$5.712 brutos y US$4.394 netos.

En caso de que el hogar tenga más de ocho personas, se suman $583 al ingreso bruto y $449 al ingreso neto por cada miembro adicional.



Fuente Clarin.com

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