
Dillom suele dar muy pocas entrevistas, pero ahora decidió dar una pequeña conferencia de prensa para hablar de su primer recital en un estadio de fútbol, el 11 de septiembre en Vélez, en el marco de su exitosa gira Por Cesaría: Irreversible. Viene de llenar dos Luna Park y dos Movistar Arena, además de tocar ante más de 50 mil personas en el festival Quilmes Rock 2025.
El lugar elegido, fiel a su constante búsqueda de la sorpresa y la originalidad, fue una fábrica abandonada en Nueva Pompeya. El artista que grabó en su último disco con Andrés Calamaro y Lali llegó a la sala pocos minutos después del mediodía de este viernes 13, se sentó en un sillón roído que estaba colocado sobre una pila de basura, saludó y dio inicio a la charla.
-Una vez cantaste en vivo Nos siguen pegando abajo, de Charly García. ¿Cómo se da tu diálogo con todo ese recorrido del rock argentino?
-Esa frase la dije como una provocación, un chiste. No me siento en el rock ni rockero. No me gusta encerrarme en esa etiqueta porque no me siento cómodo en ningún casillero, pero es obviamente parte de mí como tantas influencias distintas y buena parte de toda nuestra cultura general del país. Aunque hagamos lo que hagamos, a todos nos termina marcando un poco por ese lado.
-Han sucedido cosas esta semana en la Argentina y una vez más se pone sobre la mesa el tema si los artistas se deben manifestar sobre las cosas que pasan en el país. Por eso te pregunto: ¿la fainá va arriba o abajo de la pizza?
-¡Ah, perfecto, ya me había asustado y pensé que en la segunda pregunta se me venía un kilombo! Arriba, siempre arriba. ¿Quién la pone abajo de la pizza?
-¿Qué podemos esperar de este show del 11 de septiembre?
-La idea es cerrar la gira del disco acá en Buenos Aires, después de una seguidilla de shows que hicimos. Al mismo tiempo, es una consagración gigante a nivel carrera, así que va a estar una combinación de ambas cosas: consagración y celebración. La puesta que se hizo en las presentaciones va a estar elevada a la magnitud del estadio
-Tu carrera viene creciendo a pasos agigantados. ¿Cuán a futuro vas proyectando las cosas para adelante, o si vas haciendo todo día a día?
-Siempre voy pensando a futuro, pero también ocurre que al estar tan ensimismado uno termina estando muy en el presente. La verdad es que siempre veo el futuro con ojos optimistas y no creo que este sea nuestro techo. No veo como algo cercano el problema que le pasa a muchos: “Uy, ya está, ¿y ahora qué hago?”. A mí se me ocurren un millón de cosas para hacer y ojalá me alcance la vida para poder hacer todas.
-¿Cómo te preparás a nivel personal para el Vélez?
-Como primera medida, chupar un poco menos. Estoy tratando de hacer dieta y comer un poco más sano. ¡No es un chiste! No es para estar más flaco pero al menos para físicamente poder dar ese cien por ciento y tener la claridad mental. Por otro lado, cuando tengo un desafío por delante me gusta estar bien de la cabeza y estar tranquilo.