El gobierno de Javier Milei experimenta un giro inesperado en un camino que parecía despejado hacia su primera elección de medio término. Internas políticas, polémicas, las primeras preocupación en la economía, son aspectos que la Casa Rosada no preveía en función de una estrategia según la cual, con la baja de la inflación y el control de las calles bastaba para arrasar en los comicios nacionales.
Utilizando el slogan que llevó a Javier Milei al poder, con eje en su discurso en las redes sociales, no hay una pelea más casta que la pelea por cargos. Y eso es lo que padeció estas semanas el oficialismo. Un feroz ataque de los tuiteros que obedecen al asesor Santiago Caputo -del Gordo Dan para abajo- contra quienes estuvieron a cargo del armado electoral nacional, comandado nada menos que por Karina Milei. La pelea surgió porque los primeros quedaron afuera de las listas de candidatos; no es por los salarios, las bajas reservas, la preocupante merma del consumo en algunos sectores, el empleo, las alicaídas exportaciones o el estado de la educación.
Repentinamente para los trolls de las fuerzas del cielo, Sebastián Pareja, que se ganó el lugar del armador bonaerense de La Libertad Avanza por decisión de Karina Milei, se convirtió en el peor enemigo interno que nombró a decenas de kirchneristas y peronistas en las listas violetas. Una suerte de chivo expiatorio porque las cabezas de ese armado son intocables; tanto la hermana del Presidente como Martín y Lule Menem, fieles cancerberos políticos de la presidente del partido.
Fue la propia Karina la que tuvo que publicar un largo texto en las redes imponiendo, al mejor estilo y lenguaje peronista, “lealtad”, dejando en claro que era una “condición” y no una “opción”, y contrastando que cualquier crítica hacia la organización electoral era como criticar al Presidente.
Sebastián Pareja. Armador de LLA en la Provincia. Foto: Juano TesoneEl Gobierno empieza a tener serios problemas de comunicación política, algo que parecía fuera de discusión en los inicios cuando copaba la agenda de las redes sociales. Basta ver con los comentarios que surgen de los posteos del propio Milei y de algunas de sus espadas políticas, para comprender que el escenario ya no es el mismo y las críticas comienzan a proliferar, fuera de los habituales cuestionamientos desde el kirchnerismo.
La presencia de ex kirchneristas o funcionarios de la administración K en cargos clave, segundas líneas y ahora candidaturas es algo que desde el inicio vienen advirtiendo no sólo los odiados periodistas sino legisladores y, en un cuidado anonimato, funcionarios del Gobierno.
No obstante, hay justificaciones que llaman la atención como la que ha ensayado una de las comunicadoras habituales del Gobierno, la diputada Juliana Santillán. En una charla amigable en un canal, y ante el comentario sobre los orígenes K de muchos funcionarios en el Gobierno y si no era preferible que hubieran sido de partidos afines como el PRO, respondió: “Mucho mejor si venís del kirchnerismo, porque estas dando a entender que esas ideas están erradas, que son erróneas”. En otras palabras, si el oficialismo incorporara a Nicolás del Caño o Myriam Bregman al gabinete, sería un éxito porque significaría hacerles reconocer que están equivocados. Muy creativo.
Diputada Juliana Santillán y Javier Milei. Foto Twitter Juliana SantillánMacrismo crítico
Días antes del cierre de listas, pasó desapercibido un durísimo informe del think thank macrista, la Fundación Pensar, sobre la gestión libertaria. Titulado Dr.Jeckill y Mr.Hyde, parafrasea a la novela cuyo protagonista tiene una doble personalidad o padece del trastorno disociativo de la identidad, que lo hace un científico de día y un feroz criminal por las noches.
Allí su titular, María Eugenia Vidal ensaya una conclusión de los ganadores y los perdedores del año y medio de la administración de Milei. Destaca en principio como logro una etapa de “menos inflación y más estabilidad” pero subraya que “la pregunta es cómo seguimos”. Pero de inmediato se mete con quienes están entre los no favorecidos de la política libertaria.
Allí aparecen golpeadas las actividades que más generan empleo como la industria y la construcción, por lo que “no es sorpresa que el desempleo haya subido al 7,9% en el primer trimestre de 2025, ni que la tasa de informalidad haya vuelto a aumentar hasta alcanzar el 42%, o que el consumo masivo siga a la baja”. Y luego sentencia que “todos somos un poco más pobres” porque “el salario real cayó 6% en términos reales y 12,6% si consideramos lo que le queda a una persona después de pagar sus gastos fijos como servicios, expensas, transporte, etc”.
El informe tiene más valor político porque se difundió el 15 de julio, días después de que el Senado, entre otras cosas, convirtiera en ley un aumento a los jubilados repudiado por el propio Milei por considerar que el objetivo era destruir el superávit fiscal. “Algunos quedaron peor parados. Los jubilados, por ejemplo, cuyo ingreso acumula una caída de 4,7% desde diciembre de 2023, momento en que ya estaban deprimidos”, dice.
Y, a modo del termómetro social, presenta una encuesta -Casa Tres de Mora Jozami- que ante la consulta si el gobierno de Milei es mejor, igual o peor de lo que pensaba, el 45% contesta que es peor, el 38% mejor y el 19% igual.
Vidal se ha vuelto en una de las dirigentes del PRO en el ámbito porteño, críticas del Gobierno. El interrogante es si ese espíritu es el que primará en la Ciudad a la hora de armar la propuesta electoral del macrismo hacia octubre. Si bien no hay una definición de Mauricio Macri y el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, no ha descartado una alianza con LLA, lo cierto es que puertas adentro descreen de esa comunión.
Hilvanan que en la Ciudad, Karina Milei y compañía querrán quedarse con todo, o con la mitad de las candidaturas que ya es mucho para el partido amarillo. Por lo cual, listas separadas sería lo más lógico y vuelve a discutirse la posibilidad de reconstruir Juntos por el Cambio porteño.
La importancia de octubre
Posiblemente la habitual grandilocuencia del Presidente haya hecho pasar de largo la trascendencia que le dio a la elección de octubre en el tramo final de su discurso en el acto de “la derecha fest”. Allí no sólo consideró la elección como un “momento bisagra” sino que admitió que con su voto la sociedad consolidará los lineamientos de su gestión o no.
Luego de disparar un “los vamos a aplastar en las urnas”, el mandatario advirtió que “muchos se van a sorprender con los resultados de octubre”. Todos descartan un triunfo del Gobierno en octubre. Al menos por la sencilla razón de que la única oposición es el peronismo, desacreditado por el gobierno de Alberto Fernández, con su líder Cristina Kirchner presa por corrupción y sin un liderazgo, lo que lo lleva a estar atomizado, desarmado y apenas con un puñado de seis provincias.
En ese contexto, una verdadera sorpresa como a la que alude Milei sería que La Libertad Avanza superara el 43,5% de votos durante la presidencia de Raúl Alfonsín, máximo porcentaje que obtuvo la fuerza política de un gobierno en una elección legislativa de medio término desde el retorno a la democracia. O al menos que dejé atrás el 41,7% de Mauricio Macri en el 2017, cuando derrotó a la propia Cristina Kirchner. ¿Lo conseguirá?