Tres actrices del oeste bonaerense se unen en una propuesta entrañable e irreverente: una historia sobre la vejez, la amistad y la memoria, contada desde el humor y con fuerte impronta barrial. Manjar, de la compañía Suculentas, nació en el conurbano y no lo disimula.
Cada Navidad, tres ancianas se reúnen en una casa vieja para cocinar, jugar, charlar y preparar un manjar que combina dulce, recuerdos, rituales y una pizca de revancha. Manjar narra esta historia de amistad atemporal entre Tota, Neneka y Sarita, un vínculo que resiste al paso del tiempo y al olvido.
La obra revaloriza la vejez desde la cercanía y la empatía, visibilizando una etapa muchas veces ignorada y, a través del humor, aborda con sensibilidad temas como la pérdida de facultades y la soledad, mostrando la amistad como un sostén esencial para atravesar esas dificultades.
Neneka, Sarita y Tota, las abuelas de Manjar.Así comienza Manjar, una obra creada y protagonizada por Mercedes Di Napoli, Catalina Mancini y Yanina Frankel, actrices del conurbano que decidieron mirar hacia sus propias historias familiares para dar vida a tres personajes que podrían haber sido sus abuelas. La obra es producida por la compañía Suculentas, nacida en 2019, y se estrenó en octubre de 2021 bajo la dirección de Pablo Fusco, actor de la reconocida compañía Bla Bla, y con dramaturgia de Martín Bontempo, también director de Suavecita.
“Fue una especie de homenaje a nuestras abuelas y madres. Frases que decían, costumbres, por dónde se movían, qué hacían, todo ese material de nuestras vidas nos sirvió para crear estos personajes. Así surgió la idea de inspirarnos en ellas”, cuentan las actrices. Empezaron a trabajar el mundo de la vejez: recordar, imaginar, observar en la calle cómo camina la gente grande, cómo habla, cómo agarra el bastón o el andador. “Lo particular de cada vejez. Esa libertad de entrar a un lugar y hablar sin filtro. Todo eso nos ayudó a construir el universo de estas viejas”, comentan.
La primera chispa del proceso creativo fue la idea de hablar de la vejez. No desde un lugar solemne, sino con una mirada cercana, cargada de humor. Las actrices se inspiraron en sus abuelas de Merlo, Ituzaingó y General Rodríguez. “No es lo mismo una abuela de Caballito que una del conurbano”, cuentan. “Nos imaginamos la casita de Zufriategui donde estas viejas se atrincheran para Navidad, con olor a barrio, con el paisaje de casas bajas, donde parece que el tiempo no pasa”.
Para complementar el proceso creativo y de investigación, las actrices realizaron un seminario dictado por la compañía Piel de Lava, que sirvió para adoptar una nueva metodología en cuanto a la unificación del lenguaje entre las actrices, el director y el dramaturgo.
La puesta en escena incluye elementos rescatados de sus abuelas realesEl trabajo corporal fue clave, observaron cómo caminan, hablan y se mueven las personas mayores. Usaron un armazón para deformar los cuerpos, incorporaron pelucas, joyas y vestuario que remite a otras épocas. La escenografía incluye objetos familiares, teléfonos, portarretratos, manteles, todo sirvió para recrear ese mundo conocido y afectivo que habitaron durante años. “Fue un desafío contar las historias, tuvimos que investigar un montón el ‘modo viejas’. Es muy desafiante actuar de alguien que no es cercano a nuestra edad. Elementos de la vida familiar nuestra hay un montón, desde frases hasta la forma de agarrar un bastón”.
La Navidad fue el punto de partida para pensar en el encuentro, la tradición y también en cómo atraviesan esa fecha las personas mayores. Si la pasan solas, con amigas o si las llevan de una casa a otra. Manjar surgió con la intención de visibilizar la vejez, cuestionando estereotipos, prejuicios y actitudes rígidas, sin dejar de lado lo festivo y lo cotidiano.
Desde su estreno, la obra participó de más de 30 funciones en distintos puntos del país: Mar del Plata, Santa Rosa, Rafaela, Gualeguaychú, Las Grutas, El Bolsón. También se presentó en municipios del conurbano como Hurlingham, La Matanza, Ituzaingó, Avellaneda, Morón y también en la Ciudad de Buenos Aires. Manjar fue reconocida como obra ganadora de la Fiesta Regional de Teatro Independiente de la Región 5 Conurbano Oeste.
Yanina Frankel, Mercedes Di Napoli y Catalina Mancini, creadoras y protagonistas de ManjarEl vínculo con el público del oeste es constante, las funciones se convierten en fiesta. “La gente se entera por una amiga, una vecina. Es como un gran chisme que se corre. Y cuando volvemos al barrio, todo sigue igual. Como si no hubiera pasado el tiempo”, dicen. Manjar es, al mismo tiempo, un homenaje y una defensa del lugar propio. Una forma de contar lo cercano, lo heredado, lo que todavía vibra cuando se vuelve a casa.
Las próximas funciones serán el sábado 31 de mayo en el Ciclo de Funciones de El Sábato Espacio Cultural y el miércoles 26 de junio en el Festival Rojo, en la ciudad de Buenos Aires.