
El caso de los airbags Takata se acaba de cobrar una nueva víctima y sigue causando estragos dentro de la industria del automóvil y ocupa todos los portales y noticieros de Francia. Como consecuencia, el Gobierno local acaba de pedir que no se usen los autos potencialmente afectados.
“Exigimos la inmovilización inmediata de todos los vehículos C3 y DS3, independientemente de su año de producción”, declaró Xavier Chardon, director de Citroën, luego de que el ministro de Transporte de Francia, Philippe Tabarot, ordenara la inmovilización de estos modelos.
Esta llamada a revisión, campaña a la que denominaron “Stop drive”, afecta a 441.000 vehículos en toda Europa, incluidos 82.000 en Francia, además de los que ya pasaron por el proceso de cambio de pieza, anunciado previamente.
El accidente que encendió las alarmas sobre los airbags defectuosos ocurrió en Reims, al noreste de Francia, la semana pasada, cuando una mujer que conducía un C3 de 2014 quedó herida de gravedad y falleció tres días después.
En Argentina, la marca francesa ya había hecho llamados a revisión para el reemplazo de la pieza potencialmente afectada: el 2020 convocó a los DS 3 y DS 4 importados de Francia desde el 2010 en adelante (unos 5.000 autos). El caso del Citroën C3 es diferente ya que a nuestro país proviene de Brasil.
“La explosión del airbag causó lesiones muy graves que resultaron en la muerte”, dijo el fiscal que lleva ese caso, François Schneider, que confirmó al diario local L’Union que “el número de serie del airbag corresponde a la serie que ha sido objeto de una campaña de retirada por parte del fabricante”.
Esta nueva muerte eleva a dos el número de fallecimientos registrados en Francia debido a este la explosión de un airbag defectuoso, que ya ha causado decenas de decesos en todo el mundo.
A diferencia de lo que había ocurrido en campañas previas de llamada a revisión por este potencial defecto en los airbags, en este caso la medida la se aplica sin distinción a todos los vehículos que probablemente estén equipados con bolsas de aire Takata, incluso los que fueron fabricados después de 2013.
Este episodio se suma las otras 37 muertes y más de 450 lesiones relacionadas con estas piezas defectuosas en todo el mundo. De las muertes, 28 ocurrieron en los EE.UU., mientras que otras se han reportado en todos los rincones del mundo, como en la Guayana Francesa, Nigeria, Brasil, Australia o China.
Takata fue en su momento el mayor proveedor del mundo de airbags, por lo que el problema que mostraron varios de sus productos afectó a prácticamente todos los fabricantes de autos del mundo.
Y sus airbags defectuosos generaron el mayor caso de llamada a revisión de toda la historia del automóvil. Se trató de la crisis de seguridad más compleja y de mayor alcance en el mundo del automóvil y, por lo visto, lejos está de solucionarse.
Las condiciones que afecta el funcionamiento de estas bolsas de aire son el calor y la humedad. Esos son factores que los investigadores han dicho que hacen que el propulsor de nitrato de amonio de las bolsas de aire se vuelva inestable y propenso a inflarse con demasiada fuerza en un accidente, rompiendo el envase de metal.
Muchos de los infladores potencialmente mortales se fabricaron en la planta de Takata en Monclova, México, y estuvieron expuestos a condiciones de humedad no controladas.
Y si bien el llamado a revisión incluyó en su momento a más de 100 millones de vehículos en el planeta, todavía quedan muchos airbags sin haber sido reemplazados.