
Desde la sala de crisis de la Casa Blanca, después de abandonar en la noche del lunes apresuradamente la cumbre del G7, el presidente Donald Trump ha publicado en sus redes sociales que EE.UU. tiene “el control total y absoluto del cielo de Irán”, señalando una mayor implicación que hasta ahora en la campaña militar de Israel contra el régimen persa.
Hasta ahora, Washington ha asegurado que no tenía nada que ver con los ataques de Tel Aviv contra instalaciones nucleares y edificios civiles en Irán, pero el lunes el presidente comenzó indicar que podría evolucionar de su defensa a Israel a su apoyo activo en los bombardeos.
“Ahora tenemos el control total y absoluto del cielo de Irán. Irán tenía buenos rastreadores aéreos y otros equipos defensivos, y en gran cantidad, pero no se comparan con el ‘material’ concebido, fabricado y producido en Estados Unidos. Nadie lo hace mejor que la buena y vieja América”, destaca en su mensaje íntegro, publicado en su plataforma, Truth Social.
En otra publicación, lanza una amenaza directa contra el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei.
“Sabemos exactamente dónde se esconde”, asegura. “Es un objetivo fácil, pero allí está a salvo. No vamos a eliminarlo (¡matarlo!), al menos por ahora. Pero no queremos que se lancen misiles contra civiles o soldados estadounidenses. Nuestra paciencia se está agotando. ¡Gracias por su atención a este asunto!”.
En un tercer mensaje, exige la “INCONDICIONAL RENDICIÓN” del régimen iraní.
En paralelo, el vicepresidente J.D. Vance ha señalado que Trump “podría decidir que es necesario tomar medidas adicionales para poner fin al enriquecimiento iraní”.
En un largo mensaje en la red social X, el primero en la línea de sucesión recuerda que “esa decisión, en última instancia, corresponde al presidente”.
Y reconoce que, “por supuesto, la gente tiene razón al estar preocupada por la implicación en asuntos extranjeros tras los últimos 25 años de política exterior idiota”. La participación directa en el conflicto en Oriente Medio incumpliría la promesa de campaña del presidente de no involucrarse en nuevas guerras en el exterior.