
La diabetes mellitus define a un grupo de enfermedades que afecta la forma en que el cuerpo utiliza la glucosa en la sangre. Esto es importante porque la glucosa es una fuente de energía para las células que forman los músculos y tejidos, y el principal combustible del cerebro.
En tanto, la insulina proviene del páncreas, que la libera en la sangre y permite que el azúcar circule entre las células. A medida que el nivel de glucosa sanguínea baja, también lo hace la secreción de insulina del páncreas.
Entonces, las personas diagnosticadas con diabetes deben tener consciencia de todo lo que comen y beben. Conocer la cantidad de carbohidratos y cómo estos pueden afectar los niveles de azúcar en sangre.
Al respecto, hay algunas bebidas que aumentan el riesgo de que el cuerpo genere resistencia a la insulina y, por lo tanto, diabetes.
La Sociedad de Diabetes de Estados Unidos (ADA, por sus siglas en inglés) recomienda bebidas con cero calorías o bajas en calorías para evitar un pico de glucosa.
“Elegir las bebidas adecuadas, puede ayudar a evitar efectos secundarios desagradables; controlar los síntomas y mantener un peso saludable”, agrega un artículo de Healthline.
El agua, por supuesto, es la mejor alternativa para la hidratación, y no solo en el caso de los diabéticos. La razón es simple: el agua no aumenta los niveles de azúcar en sangre y ayuda a eliminar el exceso de glucosa mediante la orina. Los hombres deben tomar unos 13 vasos (3 litros) de agua al día y las mujeres 9 vasos (2 litros).
Lo cierto es que hay al menos 3 tipos de bebidas que deben ser evitadas sin ningún tipo de excepción cuando se tiene diabetes.
Volviendo al agua, esta es la bebida más recomendada para los diabéticos. Y para la gente sana que cuida su organismo de todos los excesos de la mala alimentación.
Pero como, a veces, el agua tiene mucho gusto a cloro se le pueden agregar rodajas de limón o naranja, ramitas de menta o triturar un par de frutos rojos frescos o congelados.
Los valores del té verde. Sobre todo, en invierno, el té verde es una bebida ideal porque ayuda a reducir la presión arterial y los niveles de colesterol malo (LDL). Tomar hasta seis tazas puede reducir el riesgo de sufrir diabetes.
El té negro o de hierbas también es una buena opción siempre y cuando se lo tome sin azúcar.
Lo bueno del café de calidad. Según varios estudios, el café (sobre todo el de buenos granos molidos en el momento) podría reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Investigadores determinaron que el nivel de riesgo se redujo aún más para las personas que tomaban de 2 a 3 tazas al día.
Si hay alguna reticencia en cuanto a la cafeína, cabe recordar que existe el café descafeinado y que, como en el caso del té, debe beberse sin azúcar ni edulcorante.
En el caso de cualquier café, también se lo debe consumir solo, sin leche o crema, porque esto aumenta las calorías y el azúcar.
Jugos ideales para la diabetes. Una recomendación para diabéticos, para evitar el exceso del azúcar que tienen las frutas naturales. Se pueden hacer maravillosos jugos de tomate o de distintos vegetales, como apio o espinaca. Se puede preparar una mezcla de hojas verdes, apio o pepinos con un puño de frutos rojos.
La leche descremada (sin grasa) debe formar parte de la dieta porque aporta vitaminas y minerales, sin carbohidratos.
Y cuidado con la leche de soja y arroz. Cómo contienen carbohidratos, habrá que prestarle atención a las calorías que aportan.
Todas las bebidas industriales que tienen azúcar deben ser evitadas por los diabéticos, porque aumentan los niveles de glucosa y suman varias calorías. Por otra parte, no tienen ningún valor nutricional.