
En medio de las dificultades del gobierno para impulsar la “privatización” de las rutas y el conflicto abierto en el Senado con los gobernadores por el uso de fondos, los empresarios nucleados en el Grupo de los Seis (G6) y la CGT salieron en tándem a reclamar medidas para reactivar las obras de infraestructura y generar condiciones favorables para la participación del sector privado, incluyendo el descongelamiento de fondos, financiamiento a largo plazo y la liberación de tarifas.
Los planteos asomaron durante la jornada convocada este jueves por la tarde en la ExpoRural, donde se dio cita el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI). Por el G6, estuvieron Gustavo Weiss (Cámara de la Construcción), Javier Bolzico (Asociación de Bancos Argentinos), Nicolás Pino (Sociedad Rural), Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio), Natalio Grinman (Cámara de Comercio), Rodrigo Pérez Graziano (UIA). Y Gerardo Martínez (Uocra) participó en nombre de la CGT.
En ese marco, Weiss dijo que “para financiar la infraestructura se requieren capitales de largo plazo, pero Argentina no tiene moneda y no tiene ahorro de largo plazo, y los bancos tienen el mismo problema para fondear los créditos hipotecarios”. “El gobierno dice que quiere concurso del capital privado, estamos trabajando activamente con el gobierno discutiendo y analizando“, dijo el titular de Camarco, quien aseguró que están dispuestos a participar.
Según el empresario, los “paquetes” de rutas que el gobierno quiere transferir al sector privado en su mayoría están en mal estado. En ese sentido, estimó que la licitación de la Ruta 14 -la primera del cronograma oficial- requiere una inversión de US$ 100 millones durante el primer año y después “recuperar tarifa en 20 años”. “Lamentablemente, para el gobierno es un deporte congelar tarifas, por razones electorales, lo han hecho todos los gobiernos“, disparó.
Weiss calculó que a lo sumo la concesión de rutas al sector privado va a llegar al 25% de los kilómetros a cargo de la exDirección de Vialidad, cuya disolución fue suspendida por la Justicia. Y en los 32.000 kilómetros restantes, anticipó que “el capital no puede invertir” por la dificultad para recuperar la tarifa por el bajo volumen de tránsito. “Aun cuando el proceso sea exitoso, sin fondos del gobierno nacional no van a tener solución la inmensa mayoría de obras de infraestructura”, advirtió.
En ese sentido, apuntó a los fondos específicos en poder del gobierno que acumulan recursos cuantiosos, pero no se están ejecutando, como los fideicomisos para la obra pública alimentados por el impuesto al combustible que los gobernadores buscan participar en forma automática, y recursos para obras viales e hídricas. “El dinero está disponible, también hay obras paralizadas con fondos internacionales“, dijo en referencia a los préstamos del BID.
A su turno, Bolzico dijo que la gestión actual pone mucha énfasis en que la financiación de las obras sea por privados, pero aseguró que hay dificultades para los bancos. “Tiene que ver con la estabilidad de normas durante 10, 15, 20 años, que los peajes se puedan respetar y el recupero sea a través de esas vías. Por eso, es importante generar certeza institucional que si alguien invierte 20 años en infraestructura va a tener la seguridad jurídica de que los contratos se van a respetar”, afirmó.
Por otra parte, Gabbi consideró injusto pagar el déficit de infraestructura de golpe, dijo que el mercado de capitales “es la única forma de financiar a largo plazo” y destacó que Santa Fe obtuvo US$ 700 millones en 24 horas para financiar obras. “Hace pocos días estuvo el Presidente en la Bolsa y habló de la necesidad de infraestructura, yo supongo que van a a aparecer instrumentos muy importantes para infraestructura, pero no se le puede pedir a los bancos, que son negocios de corto plazo”, concluyó.
Pino dijo que el gobierno tiene que generar las condiciones para que haya inversiones. “Si no hay inversión en infraestructura, es una utopía pedir una mejora en producción”, sostuvo. “Ahora estamos en año electoral y hay tarifas pisadas ¿Por qué se fundieron las concesionarias? Les pisaron las tarifas“, disparó Grinman, y agregó: “Revertir la falta de confianza no lo va a lograr un gobierno en 18 meses, pero las obras en rutas y ferrocarriles son imprescindibles”.
Por último, Pérez Graziano dijo que “el gran diferencial con otros países es cuando el auto toca la puerta y sale de la industria: el costo argentino es también la infraestructura”. Mientras que Martínez puso en duda que haya empresas interesadas en reactivar las rutas. “Estamos viendo por un lado plan económico monetario financiero que va a una velocidad, y el trabajo y el crecimiento a otra…no pasa por reaccionar después haciendo paros, sino poder ser escuchados“, advirtió el sindicalista.