
Más de 120 mil vehículos por día y un paso que no podía esperar más. El proyecto del viaducto en la Ruta 4 y que tomó cuatro años de construcción, dilaciones y contramarchas, finalmente está abierto. Se trata de uno de los puntos neurálgicos, no solo de Almirante Brown, donde está ubicado, sino de toda la zona sur del conurbano.
La semana pasada, los vecinos habías elegido entre varias opciones -y por aplastante mayoría- el nombre de Papa Francisco para bautizar el nuevo viaducto. El nombre fue seleccionado a través de una convocatoria abierta impulsada por el municipio entre el 5 y el 16 de mayo. El nombre Papa Francisco obtuvo 4.578 votos, superando el 50% de las opciones disponibles en la votación. Participaron más de 9.100 personas, incluyendo vecinos, instituciones educativas y entidades locales.
Yendo de atrás para adelante, desde el domingo todos los vecinos de la zona pueden utilizarlo. El Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, a través de la Dirección de Vialidad, que hace meses había reactivado la obra frenada, pudo finalizarla y hubo inauguración oficial.
Se trata del largamente prometido viaducto bajo nivel en la Ruta Provincial 4 (Avenida Monteverde), en su intersección con la Ruta Provincial 16 (Avenida Hipólito Yrigoyen), en la Rotonda Los Pinos de la localidad de Burzaco, en Almirante Brown que requirió una inversión de $24.770 millones.
“Se trata de una obra de ingeniería de gran magnitud que se ejecutó en una extensión de 1,4 kilómetros, entre las calles Varela y Viel, posee dos carriles por sentido de circulación, separados por un new jersey central, y banquinas, alcanzando un ancho total aproximado de 21 metros. Asimismo, gracias a que cuenta con un gálibo de 5,10 metros, el tránsito pesado también estará habilitado para circular por esta nueva vía”, detallaron desde la Provincia.
Este proyecto contempló también una serie de trabajos extra sobre la Ruta Provincial N°16 donde se adecuaron las entradas y salidas a la Rotonda Los Pinos desde las vías colectoras. La intervención también incluyó un sistema de iluminación integral, cruces peatonales, veredas y obras hidráulicas que comprenden conductos de hormigón, desagües pluviales, sumideros, una estación de bombeo y una cisterna o reservorio.
Todo eso tomó tiempo, más del previsto inicialmente. A mediados de septiembre de 2021, se anunció el arranque de la obra como un hecho histórico para la región. Con el anuncio de desvíos temporales y la perspectiva de una obra que cambiaría para siempre la transitabilidad de ese punto clave, comenzaron los primeros trabajos con la idea de que demorarían unos cuantos meses.
Sin embargo, cuando ya todo parecía perfilado para entrar en la última fase, llegaron las elecciones, el cambio de gobierno y un anuncio: la obra pública se frenaría por completo. Como el viaducto estaba bajo la órbita de Vialidad Nacional, no tardó en quedar también en pausa. A partir de diciembre de 2023, el futuro del viaducto se convirtió en un enigma.
Hasta ese momento, la obra estaba avanzada en un 90%, pero no había intenciones por parte de la nueva gestión nacional de terminarla. Pero un año después, a fines de 2024, el Gobierno de la Provincia, a través del MISP y la Dirección de Vialidad, confirmó el financiamiento y la reactivación de los trabajos. Ese último empujón, llegó.
Quienes ya circulen por la zona (se calcula que más de 80.000 autos diarios corresponden al Camino de Cintura y unos 40.000 a la avenida Hipólito Yrigoyen), habrán notado el cambio sustancial que genera: además de acelerar la circulación, mejora la conectividad de las PyMES que se ubican en el Parque Industrial de Burzaco y favorece su integración con el distrito a través del acceso directo a las rutas provinciales 4, 16 y 210. Antes, las demoras en estos cruces podían superar los 40 minutos en hora pico.
La estructura del Viaducto se diseñó con dos carriles de 7 metros de ancho cada uno con una longitud de 1.226 metros y una altura de 5,10 metros, más banquinas.
Además, forma parte de un plan mayor que es la renovación de toda la Ruta 4, que a lo largo de su traza completa atraviesa Almirante Brown, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría y La Matanza. Para eso, se sigue avanzando con el ensanche de la vía, para ampliar su capacidad, y la construcción de nuevas calles colectoras de un único sentido de circulación, en ambas manos.