La administración del gobernador de Texas Greg Abbott se enfrenta a las investigaciones sobre el manejo de los dispositivos de emergencia que se activaron la madrugada del 4 de julio, cuando las inundaciones en varios condados al sur del estado dejaron más de 130 víctimas mortales.

Este jueves, en el condado de Kerr, el más impactado por la tragedia, una audiencia pública convocada por los legisladores estatales reveló que los principales funcionarios de emergencia del condado no estaban trabajando la noche de la tragedia.

Dan Patrick, el vicegobernador de Texas, en la mira por la respuesta tardía a las inundaciones

Durante la audiencia en Kerrville ante legisladores estatales, el sheriff del condado, Larry Leitha, contó que se acostó sin estar pendiente del clima.

El juez Robert Kelly, la mayor autoridad administrativa del condado, también indicó que no estaba en la zona, sino que había viajado con su familia a una casa de campo y ya estaba dormido cuando recibió llamadas en la madrugada avisándole de la catástrofe, según reportó EFE.

El tercer funcionario, el coordinador William B. Thomas, testificó que estaba de baja por enfermedad y que solo despertó tras los intentos de otros funcionarios locales por contactarlos.

A la audiencia del jueves asistió el vicegobernador, Dan Patrick, que aquella noche ejercía como gobernador interino porque Abbott se encontraba fuera de Texas, en el preámbulo de la celebración del 4 de julio.

El medio local Texas Tribune reportó que el vicegobernador acusó a Kelly por no estar presente cuando se dio la voz de alarma, pero el juez replicó que había salido por poco tiempo a ver cómo estaba su esposa.

“Fue algo que nunca me podía haber imaginado”, relató Kelly e insistió en que el Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés) no emitió las alertas pertinentes.

La administración de Abbott se ha enfrentado al escrutinio público por la respuesta que dieron a las inundaciones, que dejaron más de 135 fallecidos, entre ellos 27 niñas que asistían al campamento Camp Mystic.

Una investigación del diario The New York Times reveló que el condado de Kerr no había podido recibir la financiación necesaria para mejorar el sistema de alertas por inundaciones, a pesar de que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) había alertado que la región “probablemente” se inundaría este año.

En un informe publicado en 2024, FEMA había estimado que el costo de este nuevo sistema, centrado solo en crecidas del río Guadalupe, costaría un millón de dólares, según recogió el periódico estadounidense.



Fuente Clarin.com

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