
Las papas gratinadas con crema y queso son un clásico reconfortante que nunca pasa de moda. En esta versión rápida, podés disfrutar de su sabor intenso y su textura cremosa sin pasar horas en la cocina. Con un poco de planificación y algunos atajos (como precocinar las papas), el resultado sigue siendo irresistible: capas suaves, gratinado dorado y un aroma que llena la cocina. Es un acompañamiento versátil que va bien con carnes, vegetales o incluso como plato principal.
Precalentar el horno a 220 °C (si es con grill, mejor para el gratinado).
Lavar, pelar y cortar las papas en rodajas finas (2–3 mm). Cuanto más finas, más rápido se cocinan.
Cocinar las papas al microondas: colocarlas en un bowl con un poco de agua, tapar (con film o tapa apta) y cocinar 6–8 minutos a potencia máxima, hasta que estén apenas tiernas.
Mientras tanto, picar el ajo y mezclarlo con la crema, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
Engrasar una fuente para horno y acomodar las rodajas de papa en capas, intercalando con la mezcla de crema y un poco de queso rallado.
Terminar con queso por encima y llevar al horno por 10–12 minutos, o hasta que el queso esté dorado y burbujeante.