
Yeonsoo Go, una joven surcoreana de 20 años que estudia en Purdue University, fue liberada este lunes tras haber sido detenida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y enviada a un centro de detención federal en Louisiana.
Su arresto ocurrió el 31 de julio, luego de asistir a una audiencia de visa en Manhattan. El caso desató una ola de indignación entre activistas, líderes religiosos y legisladores tanto en Estados Unidos como en Corea del Sur.
El arresto de Go sorprendió incluso a su equipo legal. Según explicó Mary Rothwell Davis, abogada de la Diócesis Episcopal de Nueva York -donde la madre de Go, la reverenda Kyrie Kim, ejerce como sacerdotisa- la audiencia de ese día había resultado favorable, otorgándole una nueva cita migratoria para finales de agosto como parte de su solicitud para cambiar a una visa de estudiante. Sin embargo, al salir de la corte, agentes de ICE la detuvieron sin dar explicaciones claras.
Go fue trasladada al Richwood Correctional Center en Louisiana, donde permaneció incomunicada durante días, sin acceso a sus abogados ni familiares. “Ella no entendía por qué estaba siendo detenida, y nosotros tampoco”, dijo Davis, quien agregó que aún no han tenido acceso a documentación oficial detallada del caso.
En redes sociales se viralizó un emotivo video de Go reencontrándose con su madre el lunes por la tarde, en las afueras del tribunal federal en New York. Entre lágrimas, Go expresó su agradecimiento por el apoyo recibido. “Estoy simplemente agradecida”, afirmó, mientras se abrazaba con su familia y amigos.
El caso rápidamente ganó visibilidad pública, impulsado por una intensa campaña de activistas por los derechos de los inmigrantes y líderes religiosos. Se organizaron vigilias de oración y protestas, y varios políticos intervinieron para exigir su liberación. Una de ellas fue Amy Paulin, legisladora estatal de New York, quien habló con Go tras su liberación y aseguró que la estudiante estaba “feliz, aliviada y finalmente libre”.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afirmó, en un comunicado previo a la liberación, que Go había excedido su estadía legal desde hace más de dos años. Sin embargo, su abogada sostiene lo contrario: asegura que Yeonsoo ingresó legalmente al país y contaba con una visa válida hasta diciembre de 2025. “No tenemos acceso a ninguna orden de deportación ni prueba de que haya excedido su visa”, indicó Davis.
La detención y el posterior traslado a otro estado también han generado dudas sobre los procedimientos del ICE. “No entendemos por qué la llevaron tan lejos y luego la trajeron de regreso en cuestión de días. Fue una experiencia traumática e innecesaria”, sostuvo la abogada.
Este caso ocurre en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. En los últimos meses, ICE ha intensificado la vigilancia y detención de inmigrantes sin antecedentes penales, incluidos estudiantes y residentes legales. Casos como el de Yeonsoo Go, y el del investigador coreano Tae Heung “Will” Kim, detenido sin justificación clara en San Francisco, han encendido alarmas entre organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes.
Si bien el futuro migratorio de Go aún no está resuelto, su liberación representa una victoria parcial para su defensa y la comunidad que la respalda. “Solo podemos esperar que le permitan continuar su caso desde la libertad”, dijo Davis.