Al momento de descansar, cada persona adopta una postura única que a menudo refleja no solo su comodidad, sino también su estado emocional y físico.

Uno de los hábitos menos reconocidos, pero comúnmente observados, es el de dormir con los puños apretados.

Aunque a simple vista podría parecer una postura inofensiva o simplemente una costumbre durante el sueño, diversos psicólogos y expertos en la medicina del sueño aseguran que este comportamiento puede tener significados vinculados a factores emocionales, físicos e incluso a posibles condiciones de salud.

Durante el sueño, el cerebro no solo se dedica a descansar, sino que también procesa las emociones acumuladas durante el día. En este proceso, el cuerpo puede manifestar respuestas físicas involuntarias, como por ejemplo la tensión en las manos.

Dormir con los puños apretados a menudo está relacionado con la presencia de cortisol, la hormona del estrés, que se libera en situaciones de angustia o preocupación. Esta liberación puede provocar que el cuerpo reaccione de manera tensa, reflejándose en posturas como los puños apretados.

Especialistas de la Clínica Somno, ubicada en Chile y dedicada al estudio de los trastornos del sueño, explican que este hábito puede estar influenciado por diversas causas. Entre las más comunes se encuentran:

Si bien este comportamiento es común y, en muchos casos, inofensivo, hay ocasiones en las que puede indicar una condición subyacente. Si la postura se repite con frecuencia y va acompañada de otros síntomas como adormecimiento en las manos, dolor o dificultad para dormir, es recomendable consultar un profesional de la salud.



Fuente Clarin.com

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