
Mientras en invierno muchos optan por la nieve y los destinos más conocidos, otros se animan a descubrir lugares menos transitados y llenos de historia. Villa El Chocón, en el corazón de la Patagonia norte, es uno de esos rincones que sorprende con su mezcla única de naturaleza, ciencia y aventura.
Conocida como la “ciudad de piedra”, este pequeño pueblo se impone por sus paisajes rojizos, el viento que esculpe la roca y una identidad marcada por los dinosaurios. A orillas del río Limay y a poco más de mil kilómetros de CABA se convirtió en una escapada ideal para las vacaciones de invierno.
Durante julio, sus senderos, museos y playas tranquilas invitan a frenar el ritmo de la ciudad y sumergirse en un entorno donde la tierra guarda secretos de millones de años. Es un plan distinto que combina relax y conocimiento, sin perder la esencia patagónica.
Este rincón neuquino no solo tiene aire puro y tranquilidad, también cuenta con propuestas que sorprenden:
Desde CABA hay que recorrer unos 1.226 kilómetros, pasando por Buenos Aires, La Pampa y Río Negro, hasta llegar a Neuquén Capital. Desde allí, se toma la Ruta Nacional 22 y luego la Ruta Provincial 237. También hay colectivos desde la ciudad de Neuquén que llegan al pueblo.