La actriz Kelley Mack murió el sábado pasado en Cincinnati, Ohio, a los 33 años. Su familia lo anunció el martes por la tarde y conmovió a miles de seguidores de la joven estrella. Mack, cuyo nombre completo era Kelley Lynne Klebenow, se hizo famosa por su participación en series televisivas como “The Walking Dead” y “Chicago PD”.

En enero de este año, Mack había anunciado que le habían diagnosticado un astrocitoma, un tipo de tumor cerebral, y que se sometería a un tratamiento para tratar la enfermedad.

Un glioma consiste en un tumor cerebral que se origina en las células gliales, que sostienen y protegen a las neuronas en el sistema nervioso central. Según el portal de Mayo Clinic, estos tumores pueden aparecer en el cerebro o en la médula espinal y varían en grado y agresividad.

Kelley Mack padecía una forma específica de astrocitoma, llamada glioma difuso de la línea media (DMG), una variante poco frecuente y agresiva. La página informativa de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) señalan que el tumor es poco frecuente en adultos y afecta principalmente a niños entre los 5 y los 10 años.

El glioma provoca un rápido deterioro neurológico. En el caso de la actriz, la biopsia de médula espinal realizada para el diagnóstico se tradujo en la pérdida del uso de la pierna derecha y gran parte de la izquierda, obligándola a movilizarse con silla de ruedas y andador.

El tratamiento incluyó radiación de protones y terapia física para mantener la mayor movilidad posible. Este diagnóstico fue la causa directa de su muerte, tal como confirmó su agente Julie Smith a USA Today.

Desde que recibió el diagnóstico de glioma difuso de la línea media, Kelley Mack decidió compartir su experiencia con sus seguidores.

En sus redes sociales, la estrella mostró videos y mensajes sobre su tratamiento con radiación de protones y las sesiones de terapia física que realizaba para mantener la movilidad.

Su familia, especialmente su madre Kristen y su tía Karen, la acompañaron durante todo el proceso, brindándole apoyo constante. Esta fortaleza personal conmovió a colegas y fans, que la despidieron con mensajes emotivos tras su fallecimiento.

En su corta vida, la actriz se labró una carrera notable en la televisión y el cine. Su papel más recordado fue como Addy, en la novena temporada de “The Walking Dead”; aunque también encarnó a Penélope Jacobs en la serie “Chicago Med”.

Su pasión por el cine comenzó en la infancia, cuando a los ocho años recibió una mini cámara. Se graduó en cinematografía en la Dodgeand Media Arts de la Universidad Chapman.

Además de su carrera como intérprete, Mack trabajó como guionista en el proyecto independiente “On The Black”, en colaboración con su madre, Kristen Klebenow. Según IMDB, se encuentra en plena etapa de producción y se relaciona con el béisbol en los Estados Unidos en la década de los 50.



Fuente Clarin.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *