
La inmigración en Estados Unidos es uno de los temas centrales dentro de la administración de Donald Trump. De vuelta a la Casa Blanca, el presidente puso en marcha una ofensiva política de deportación. Sin embargo, algunos no saben que, dentro de la política migratoria del país, existen varios estatus, procedimientos y programas. Uno de ellos es el TPS, mira de qué se trata.
¿Qué es el TPS y en qué se diferencia de la residencia permanente o “green card”?
El TPS o Estatus de Protección Temporal es un estatus migratorio otorgado por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) a ciudadanos de ciertos países designados únicamente por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).
El DHS elige estas naciones bajo la consideración de que no existen condiciones en el país de origen que permitan a sus ciudadanos regresar allí de forma segura. No equivale a otros estatus migratorios como la calificación de refugiados o asilados.
Como su nombre lo indica, se trata de un estatus temporal, que no garantiza la obtención de la residencia permanente o “green card” estadounidense. Sin embargo, quienes tienen el TPS pueden trabajar de forma legal en el país obteniendo un Documento de Autorización de Empleo (EAD).
Mientras el TPS esté vigente, la persona tampoco podrá ser detenida por el DHS ni ninguna de sus agencias (ICE o CBP, por ejemplo) ni sujeta a deportación solo bajo la base de su estatus migratorio.
El sitio oficial de la ONG American Immigration Council explica que el TPS de un país puede designarse por 6, 12 o 18 meses, con opción a prórrogas o extensiones si la secretaria de Seguridad Nacional lo considera adecuado.
Actualmente, los 16 países designados por el Departamento de Seguridad Nacional al TPS son:
Los ciudadanos de un país designado no reciben automáticamente el TPS, sino que deben registrarse durante un período de registro específico y pagar las tasas establecidas por las autoridades para darle curso a su trámite.
El TPS fue creado por el Congreso en 1990 bajo la Ley de Inmigración o Immigration Act, una propuesta del entonces senador Ted Kennedy durante la presidencia de George Bush padre.
La Ley de Inmigración de 1990 precisó que este programa de protección calificaría para ciudadanos de países que enfrentan un conflicto armado o guerra civil en curso, condiciones extraordinarias y temporales que atenten contra la seguridad de sus ciudadanos o un desastre ambiental (huracanes, terremotos).
Por caso, los migrantes provenientes de Honduras y Nicaragua pasaron a ser elegibles al TPS hace más de 25 años, tras la devastación causada por el huracán Mitch en 1998.
La norma, aprobada en noviembre de aquel año, representó varios cambios fundamentales en la política migratoria del país. También amplió, por ejemplo, la cantidad de visas anuales otorgadas por el gobierno estadounidense.