
Si alguien no está interiorizado en la pedagogía musical, probablemente no haya oído hablar del Método Martenot, creado por el francés Maurice Martenot y con un peso importante en la enseñanza de la música. ¿De qué se trata?.
Maurice Martenot (14 de octubre de 1898 – 8 de octubre de 1980) fue “conocido por descubrir en 1928 las ondas que llevan su nombre a partir de la pureza de las vibraciones de los tubos radiales, lo que lo llevó a una serie de investigaciones en el campo del sonido y la electrónica”.
Además de ser un destacado violonchelista e ingeniero, fue el creador de las ondas Martenot, un instrumento electrónico que revolucionó la música en 1928. “El método Martenot no considera la enseñanza musical como un fin en sí mismo ni la mera adquisición de conocimiento como una prioridad, sino que piensa a la educación musical es parte esencial de la formación global de la persona”, define el texto de ese sitio.
Según se reseña, la finalidad de este método es “producir un amor profundo por la música, proporcionar los medios para integrarla a la vida, poner al servicio de la educación la formación musical, transmitir los conocimientos teóricos de una forma vivida que se concretan en juegos musicales además de fomentar oyentes”.
Tal como se adelantó, el método Martenot es una aproximación a la enseñanza musical que combina elementos de psicopedagogía, creatividad y expresión artística. Influyó significativamente en la educación musical contemporánea, y busca desarrollar las capacidades musicales de manera integral, promoviendo la sensibilidad y la conexión emocional con la música.
El mismo se basa en principios como la relajación activa, la audición consciente y el desarrollo del sentido rítmico. Estas técnicas permiten a los estudiantes experimentar la música no solo como una disciplina técnica, sino como una vivencia sensorial y emocional.
El método enfatiza la importancia de la imitación, los ecos y la memorización de fórmulas rítmicas, herramientas que facilitan el aprendizaje desde una edad temprana. Asimismo, el folclore y las canciones tradicionales juegan un papel crucial, ya que proporcionan una base cultural y emocional para el desarrollo rítmico.
Martenot publicó en 1960 su libro “Principios fundamentales de educación musical y su aplicación“, donde plasmó su visión en la que propone una ruta pedagógica en la complementación de su metodología. Antes, en 1930, Martenot junto a su hermana Ginette, hicieron una gira mundial de demostración de este método. Ginette fue la principal intérprete de las obras de su hermano.
Según el blog especializado Planificación Músical, se trata de “una metodología innovadora que dejó una huella significativa en la pedagogía musical”, que se vive a la música “como experiencia sensorial y relajada”.
“Maurice Martenot desarrolló este método basándose en sus investigaciones acústicas y psicopedagógicas; y su enfoque se centra en la relajación, el ritmo y la audición”, asegura.