Este domingo 18 de mayo se celebrarán las elecciones 2025 en la Ciudad de Buenos Aires, en las que se renovarán 30 bancas de la Legislatura porteña. Este año, sin la instancia de elecciones primarias, los ciudadanos votarán directamente entre las listas propuestas por cada fuerza política.

Durante la jornada, una de las prácticas más habituales será la difusión de datos conocidos como boca de urna, aunque su publicación está regulada por la ley electoral.

El boca de urna es el resultado de una encuesta realizada a los votantes justo después de que emiten su sufragio. Entrevistadores ubicados cerca de los centros de votación preguntan a los electores a quién votaron, con el objetivo de anticipar una tendencia antes de que se conozcan los resultados oficiales.

Estas encuestas no tienen carácter oficial y su fiabilidad depende de la metodología utilizada. Por eso, aunque suelen dar un primer indicio, pueden diferir considerablemente de los resultados finales.

El boca de urna es llevado a cabo por consultoras privadas o medios de comunicación que contratan encuestadores para recolectar datos durante toda la jornada electoral. Los encuestadores trabajan de manera informal a la salida de las escuelas o locales de votación, y generalmente no están vinculados a las autoridades electorales.

Cabe aclarar que los partidos políticos también suelen realizar sus propios relevamientos internos, aunque rara vez los difunden públicamente.

Según el Código Electoral Nacional, está prohibida la publicación de encuestas o sondeos de opinión referidos al acto electoral durante las últimas 48 horas previas a la elección y hasta tres horas después de finalizada la votación (es decir, hasta las 21 del domingo).

Esto incluye no solo los boca de urna, sino cualquier tipo de encuesta relacionada con las preferencias de voto. Quienes violen esta disposición pueden ser sancionados con multas económicas importantes.

El boca de urna puede generar falsas expectativas o confusión si los datos no son representativos de la totalidad del electorado. Factores como la baja participación en la muestra, la reticencia de los votantes a revelar su elección o la falta de rigor metodológico pueden distorsionar los resultados.

Por eso, las autoridades recomiendan esperar los resultados oficiales, que comienzan a publicarse a partir de las 21 horas en los sitios oficiales de la Justicia Electoral.

Si bien el boca de urna genera expectativas durante la jornada electoral, no reemplaza el conteo oficial de votos. Se trata simplemente de una aproximación, muchas veces utilizada por los medios como una primera referencia, pero que puede no coincidir con el escrutinio definitivo.

El día de los comicios, las personas que van a votar deben llevar el último documento que tengan. Este puede ser DNI tarjeta, aunque diga “no válido para votar”; ​DNI libreta verde o celeste o Libreta cívica o de enrolamiento. Los documentos que no son tomados como válidos a la hora de votar son:



Fuente Clarin.com

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