
El pasado 4 de mayo Pablo Maximiliano Miguel Coronel Vidoz, alias Pablito Ruiz, cumplió 50 años. Sin embargo, como para esa fecha estaba de viaje, el cantante tomó la decisión de posponer unos días el festejo.
Finalmente, este domingo 1 de junio, Pablito se dio el gusto de tener un gran festejo de cumpleaños con más de un centenar de invitados.
En un salón de fiestas de Lomas de Zamora, el artista -al mejor estilo fiesta de 15- ingresó, vestido con un smoking blanco, bajando las escaleras del salón al ritmo de Titanium, el tema de David Guetta y Sia.
Además, brindó un mini show con sus hits, se emocionó al tomar la palabra, sopló las velitas y celebró con champagne con sus invitados.
Christian Sancho y Celeste Muriega, Valeria Archimó y Maxi Diorio fueron algunos de los presentes en el festejo, entre los que también se encontraban integrantes del staff del artista. Pero, en su mayoría, los invitados en el evento fueron seguidores del cumpleañero.
La polémica surgió cuando se conoció que muchos de los invitados se enteraron que había que pagar la suma de 100 dólares por el cubierto.
Según relató el periodista Fede Flowers en X (ex Twitter), “algunos incluso tuvieron que recolectar el dinero entre ellos o hacer transferencias de último momento para no quedarse afuera del banquete”.
En el anuncio de la celebración que Pablito compartió días atrás en sus redes, destacaba: “Medio siglo brillando”, junto a la fecha, lugar del festejo y le código de vestimenta: elegante sport.
Eso sí, nada de un valor de la entrada.
Consultado por Clarín, el intérprete de ¡Oh mama! ella me ha besado dio su opinión de la polémica y dejó en claro que los presentes sabían que el ingreso a la fiesta de su cumpleaños tenía un costo de entrada.
“No hay ningún escándalo, porque yo invité a mis fans de todos lados de Latinoamérica y se vendió como una cena show para estar conmigo en el día de mi cumpleaños. No veo qué tiene eso de bochornoso”, planteó Pablito, que siguió: “Se brindó un salón de primera calidad, un show en vivo, un catering increíble, una atención de reyes…”.
Y luego aseguró que todos los presentes sabían que la cena-show tenía un costo: “Todo fue planeado, nada improvisado. Todos sabían que con la entrada tenían el derecho a la comida, pasarla lindo conmigo y ver el show que hice en vivo”.