
Una tribu indígena de Florida se unirá a la demanda emprendida por grupos ambientalistas contra Alligator Alcatraz. Activistas denunciaron que este centro para migrantes representa una grave amenaza para el área protegida donde se construyó.
Alligator Alcatraz no cumplió un mes de su apertura, pero ya se ha convertido en un controvertido y criticado símbolo del segundo mandato de Donald Trump. Este centro de detención ubicado al sur de Florida fue construido en los Everglades, un Parque Nacional de más de 20 mil kilómetros cuadrados de extensión, donde conviven varias especies amenazadas.
Además de las acusaciones por malos tratos en los centros de detención de Florida, así como de las bromas que hizo Donald Trump sobre los migrantes que llegaría ahí, Alligator Alcatraz también ha sido criticado por su impacto ambiental.
Un juez federal permitirá que una tribu nativa se una a una demanda presentada por grupos ambientalistas que alegan que las autoridades no están protegiendo la reserva nacional que rodea el remoto centro de detención “Alligator Alcatraz”, según una orden judicial.
La Tribu Miccosukee de Indios de Florida solicitó unirse a la demanda, diciendo que su “gente ha vivido y cuidado la tierra” por generaciones. En la presentación de la tribu, señalaron que “sitios ceremoniales activos y una parte significativa de las aldeas tradicionales de la Tribu” se encuentran dentro de la reserva.
“Damos la bienvenida a la valiosa perspectiva de la Tribu Miccosukee, que está en la primera línea del daño que este centro de detención masivo representa para los Everglades”, dijo Eve Samples, directora ejecutiva de Friends of the Everglades, en un comunicado de prensa.