
El Inter Miami de Lionel Messi quedó muy bien posicionado para lograr la clasificación a los octavos de final del Mundial de Clubes. Le queda jugar con Palmeiras pero sabe que hay varios resultados que le darían el pasaje, incluso la derrota. Así de extraño es el sistema de desempate contemplado por la FIFA.
El equipo rosado se ganó esta chance gracias al 10 argentino, por supuesto. Y a Oscar Ustari, fundamental en el primer partido contra el egipcio Al Ahly. Pero los de Mascherano tuvieron un héroe silencioso, el melenudo Maxi Falcón que frente a Porto sacó una pelota en la línea cuando perdían 1-0, un remate a bocajarro del chiquilín portugués Rodrigo Mora. Luego vino la remontada, con el gol de Telasco Segovia y el tiro libre de Leo, el 68 de su carrera.
El uruguayo, ex Colo-Colo, expulsado en los cruces de octavos de final contra River en la Copa Libertadores del año pasado, habló de la fuerza que están haciendo los equipos sudamericanos y de la Concacaf contra las potencias europeas. Y también se expresó sobre el fenómeno que se vive en Miami: la fuerte presencia de los hinchas de Boca en la ciudad.
“Sí, me sorprendió lo de Boca… Yo lo viví en Copa Libertadores, llevan gente a todos lados, son muchísimos, no dejan nunca de alentar. Ahí está lo que digo, hay equipos como el Bayern que son los más grandes de sus países, y acá se vieron opacados por un equipo sudamericano que vos decís, ¿es menor o no es menor? Y va a la interpretación de cada uno. Por eso están buenos estos torneos porque nos cruzamos entre todos y cada uno hace lo mejor para ganar”.