Delincuentes ingresaron al departamento de la periodista Carmela Bárbaro en el barrio de Belgrano, ubicado en la intercesión de las calles Luis María Campos y Teodoro García, en el que convive con sus dos hijos, Manuel y Elena, fruto de su relación con Gerardo Rozín (1970-2022). El hecho ocurrió el domingo, en horas de la tarde.

Según investigación policial, tres delincuentes ingresaron al departamento de la periodista, ubicado en el piso 8 del edificio, tras forzar la puerta.

En ese momento, Carmela y sus hijos no estaban en su casa.

Los delincuentes apenas robaron algunos aparatos tecnológicos y objetos de valor, pero sí revolvieron todos los ambientes del departamento.

“Alguien vendió un dato que fue equivocado, revolvieron todo buscando plata”, aseguró Carmela en A la tarde (América TV), ciclo en el que trabaja.

“Me barretearon la puerta. Yo estaba comiendo en la casa de mi mamá con mi hijo. No sé quién fue, pero no fue al boleo. Sabían que me había ido y que iba a tardar… Se llevaron muy pocas cosas, buscaban dinero… Yo creo que tenían un mal dato. Se llevaron la play y el celular de mi hijo, algunas cositas de oro, el anillo de compromiso del abuelo de Gerardo… “, detalló la periodista, que desconoce cómo fue que los delincuentes pudieron acceder al edifico: “No sé cómo entraron abajo… Hay una cámara en la puerta del edificio… No los amedrentó, sabían dónde estaba la cámara. No me parece que haya sido al boleo”.

“La verdad que ahora estoy con consigna policial en la puerta, veremos hasta cuando. Anoche dormí apenas tres horas. Me duele mucho el shock en el que están mis hijos. Yo no me puedo mover de acá”, describió Carmela, que contó que al regresar a su hogar y ver todo el desorden tomó la rápida decisión de dejar a su hijo con el encargado del edificio.

“Me di cuenta enseguida y no lo dejé entrar. El encargado se quedó con el nene y yo esperé a la policía. Vino policía científica. (Los delincuentes) Vinieron puntualmente a mi casa, acá en el edificio no hay otro reporte de nada”, expresó. Y compartió su preocupación: “Me preocupa que sabían mis movimientos, que ese día no había nadie, que iba a tardar… Me dio mucho miedo la sensación de que podía haber llegado mi hija sola”.

A pura emoción, la hija del analista político Julio Bárbaro siguió: “Lo único que había eran 200 dólares que le habían regalado a mi hija que cumplió 15 años… Pero bueno, todas cosas materiales”.



Fuente Clarin.com

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