El Gobierno enfrentará una semana clave con posibles definiciones sobre el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener un préstamo de hasta US$ 20.000 millones. En medio de las tensiones por las dudas sobre el esquema cambiario, se espera una reunión informal el martes entre el staff técnico y los directores para analizar el nuevo programa según informó la agencia Bloomberg la semana pasada. El encuentro informal también fue confirmado hoy a Clarín por fuentes con llegada a Washington.
Por otra parte, la vocera del Fondo, Julie Kozack, brindará el jueves su habitual conferencia desde Washington a las 11.30 de la mañana. En la última rueda de prensa, la funcionaria dijo que un “amplio apoyo social y político” al programa era clave, pero que era una decisión de las autoridades. En contexto, el Ejecutivo envió el DNU que fue aprobado el miércoles por la Cámara de Diputados con apoyo del peronismo, pese a desconocer el monto del crédito y la política cambiaria, entre otros detalles.
Según Bloomberg, la Argentina podría recibir US$ 20.000 millones. Y de ese total, según informó Clarín el domingo, US$ 12.000 millones serían para refinanciar los vencimientos de capital hasta el 2029 y US$ 8.000 millones para fortalecer reservas, aunque se desconoce el monto para intervenir en el mercado de cambios. Asimismo, se espera un esquema de bandas cambiarias o flotación administrada, la liquidación de un 10% de las exportaciones en el CCL (en lugar del 20% actual) y la apertura gradual del cepo.
Después de pelearse con el Fondo y celebrar la compra de divisas el año pasado, el Gobierno ahora necesita dólares del organismo para pagar la deuda, estabilizar la economía y llegar en calma a las elecciones de octubre. “El monto no es una cuestión de capricho, es una cuestión que no está definido, lo define el Board…la situación de urgencia es la situación del Banco Central después de 20 años de ver dilapidadas sus reservas, esa es la razón de urgencia”, dijo el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, ante el Congreso.
Si bien el Banco Central acordó un plan con los bancos para calmar el dólar mediante la suba de tasas de los plazos fijos, lo que ocurra en las próximas horas será determinante después de la “mini corrida” de la semana pasada. Algunas acciones y los bonos argentinos comenzaron a operar este lunes en verde en Wall Street, en medio del feriado en el mercado local por el feriado del Día de la Memoria. Pero en la city consideran que son movimientos “poco relevantes” dado que el el S&P500 subía con fuerza.
“Tras la publicación del DNU que aprobaba un nuevo acuerdo con el FMI, en el mercado se desató un manto de incertidumbre no sólo por la factibilidad del acuerdo (mantenga su fuerza de Ley), situación que finalmente sucedió; sino también por las condicionalidades que imponga el Fondo o por las metas que el gobierno nacional deba cumplir. Particularmente, la forma y la velocidad de la salida del cepo cambiario fue el elemento depositario de todas las expectativas“, dijo Lambda, la consultora del exviceministro de Economía, Fernando Morra.
Según la consultora, el Banco Central cortó en marzo la racha compradora que sostenía desde inicios de año, tras acumular compras netas por US$ 3.361 millones en el primer bimestre. “De hecho, en las últimas seis jornadas la autoridad monetaria realizó ventas netas por US$ 1.204 millones. Si con ese nivel de compras las reservas brutas aún se reducían en casi US$ 6.277 millones desde el pico del 07/01, la merma en el ritmo de adquisiciones puede hacer más desafiante al esquema cambiario post acuerdo con el FMI”, advirtió.
Por las turbulencias, los dólares financieros aumentaron 5%, la brecha cambiaria superó el 20% y el riesgo país subió a 760 puntos, mientras las consultoras estiman que las reservas netas son negativas en entre US$ 8.500 y US$ 9.500 millones. “La debilidad en la posición de reservas influyó fuertemente sobre las expectativas sobre el tipo de cambio, tal como se observaba en la trayectoria ascendente en las tasas implícitas en la curva de dólar futuro (ROFEX)”, señaló.
El mercado mira con atención los próximos pasos del gobierno, ya que el sacudón de la semana pasada dejó herido al esquema que había dispuesto Luis Caputo para acumular reservas y apostar a un “peso fuerte”. Esto es el famoso “carry trade”, por el cual el Banco Central devaluaba el tipo de cambio oficial al 1% mensual por debajo de una inflación del 2,4% en febrero, incentivando a que los exportadores liquiden sus dólares e inviertan en bonos, acciones o plazos fijos en pesos.
“Rompió el mecanismo de acumulación de reservas, cuando a Caputo le preguntan qué va a pasar con el dólar al 1% mensual y dice que no lo puede decir, estaban haciendo carry y esa mañana Caputo no lo convalida, no te está garantizando nada, y los futuros esa mañana empiezan a picar en punto, eso ya es irreversible”, advirtió Emiliano Anselmi, economista de PPI en Ahora Play, donde aseguró que para revertir la expectativa de devaluación, “la única forma ahora es con una devaluación”.
Respecto el acuerdo con el FMI, afirmó que “va a haber una flexibilización cambiaria, y cuanto más alta sea, el gobierno llegará mejor parado a octubre”. “Tiene que armar un nuevo carry para comprar reservas, el 1% no existe más y cuanto más tiempo se pierda, más reservas se van a perder, la posición de liquidez es muy débil…no hay chances de que la liquidación de los exportadores sea masiva“, sostuvo. Y sugirió que el dólar podría superar el valor actual del CCL, cercano a $ 1.300, si se liberaran las restricciones.