
Después y a pesar del ninguneo del Presidente a Jorge Macri en la La Rural, se abrió una ventana para el acuerdo entre La Libertad Avanza y el PRO en octubre.
Karina Milei habilitó los canales institucionales entre los dos partidos, que por ahora cerraba ante las gestiones informales de Daniel Angelici, en representación del PRO porteño, con Darío Wasserman, vicepresidente del Banco Nación y esposo de Pilar Ramírez, titular de LLA en la Ciudad.
El escenario cambió. La preocupación del oficialismo para asegurarse el blindaje de los vetos de Javier Milei a las leyes jubilatorias y la emergencia en discapacidad alineó los planetas de la hermana del Presidente, que rechazaba un frente común, y de Santiago Caputo, más proclive a minimizar el ruido político. También ayudó que se exploraran canales más formales entre delegados de Karina que ahora lidian con un embajador de Mauricio Macri en lugar del jefe de Gobierno.
Ezequiel Sabor, nuevo secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano, no solo destrabó la renovación de baldosas para mejorar “el metro cuadrado” de los vecinos de la Ciudad y llevar al Gabinete a los barrios, dos viejas marcas del PRO. También logró reabrir un puente con los enviados de Karina Milei.
El ex secretario de Trabajo porteño y ex embajador en México será ungido este jueves en el Consejo Nacional del PRO como uno de los responsables para firmar una alianza con otros partidos de cara al cierre del 7 de agosto. Lo mismo ocurrirá con su amigo Ezequiel Jarvis, vicepresidente del CEAMSE.
En LLA quieren lejos al jefe de Gobierno Jorge Macri. “Este es un acuerdo nacional. Nuestro trabajo en la Legislatura, si hay acuerdo, no cambiará”, sostienen en el bloque de Ramírez, que tantos dolores de cabeza le dio al ex intendente de Vicente López.
Otro factor fundamental para reabrir las negociaciones es que en el PRO habría luz verde para aceptar que los libertarios lleven a los dos senadores. “Convengamos que los libertarios hoy se quedarían de todos modos con los dos lugares”, asegura un dirigente cercano al ex presidente Macri. LLA ofrece dos diputados nacionales, pero el acuerdo podría cerrarse con tres legisladores amarillos.
“Mauricio entró en la fase de realismo. Siempre fue un pragmático, lástima que hubo varios que no lo entendieron y sobregiraron”, señaló un hombre del PRO bonaerense, que empujó antes que nadie el acuerdo entre las dos fuerzas. La crítica velada es a Pablo Petrecca, el intendente de Junín, que dio un portazo, y para dos diputadas clave: María Eugenia Vidal y Silvia Lospennato. La diputada y ex gobernadora no aceptaría ser candidata si hay acuerdo con los libertarios.
La movida de los gobernadores de Santa Fe, Córdoba, Santa Cruz, Jujuy y Chubut también impactó en la Casa Rosada. Si el PRO no consigue un acuerdo, los Macri intentaría acercarse a sus ex aliados de JxC.
Karina Milei también vuelve a insinuar el pragmatismo que le permitió incorporar gente de Jorge Macri en la primera y en la tercera sección electoral.
Si hay un frente común en la Ciudad, la hermana del Presidente permitirá que Patricia Bullrich se sirva de una plataforma inmejorable para reclamar su derecho a competir por el gobierno porteño en 2027. En la Rosada reconocen el dilema.