Chupetines frutales, la clásica tira de confites, los caramelos de miel, dulce de leche y los duros ácidos que marcaron generaciones estuvieron en el centro de rumores sobre un posible cierre que puso en duda su continuidad.

Todo empezó en 1969, cuando la familia Lipovetzky decidió abrir una fábrica de caramelos en Remedios de Escalada, partido de Lanús. Con el tiempo, esa apuesta fue creciendo hasta convertirse en Lipo S.A., una marca que logró colarse en los recreos, los kioscos de barrio y las meriendas familiares.

Lipo provee golosinas para cadenas de supermercado como Carrefour en Argentina y también para otras marcas en Estados Unidos. Además, importa y distribuye primeras marcas internacionales como Hershey’s y Topps.

Más de cinco décadas después, la empresa que produce más de dos millones de golosinas por día y exporta a varios continentes atraviesa un momento crítico. Más de 100 trabajadores detuvieron la producción y llevaron adelante una protesta frente a la planta, exigiendo el pago completo de los salarios correspondientes al mes de abril, que aún no habían sido abonados.

Sin embargo, el abogado de productos Lipo, Martin Vallejos, en conversación Clarín aclaró que el atraso de haberes fue por una cuestión económica del mercado en general, en particular en las golosinas. “Hubo una disminución de ventas comparado con el año pasado que impidió que se pague en tiempo y en forma”, afirmó.

Actualmente, la marca de golosinas ya se encuentra produciendo nuevamente y “se están tomando una serie de medidas para poder adecuar el funcionamiento de la compañía para afrontar la crisis”, sostuvo Vallejos.

Los clásicos de Lipo S.A.: las golosinas más recordadas que podrían desaparecer

Desde hace décadas, los productos de Lipo S.A. están presentes en recreos, cumpleaños y hasta como premios en consultorios. Entre sus creaciones más populares se encuentran los caramelos “Ce-Leche”, los “Gajitos” ácidos y frutales, los super ácidos y los chupetines con sabor a dulce de leche, que muchos recuerdan por sus envoltorios coloridos. Basta con probar uno para que la memoria haga lo suyo: “¡Uy, mi caramelo de la infancia!”

Otro ícono de la marca es la clásica tira de confites, que se convirtió en un favorito entre chicos y grandes. A eso se suman los caramelos duros con sabor a miel o menta, una opción ideal para quienes preferían algo menos empalagoso.

Hace menos de un año, la firma había apostado a la innovación con el lanzamiento de productos como los SuperÁcidos en tiritas, una versión renovada de sus clásicos caramelos duros ácidos. Además, los chupetines Wamis Fru estrenaron un nuevo envoltorio, con logo y diseño actualizados.



Fuente Clarin.com

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