A través del tiempo, la sexualidad humana atravesó numerosos mitos. Erróneamente, durante muchos años el énfasis estuvo puesto en lugares equivocados. Ideas falsas que incluyen -entre otras- la desaparición del apetito sexual con la edad o la penetración como único objetivo durante el sexo son parte de un catálogo popular que es conveniente erradicar.
Entre los mitos sexuales más frecuentes a eliminar, profesionales y asociaciones relacionadas con la salud sexual mencionan los siguientes:
1- Las mujeres sólo sienten orgasmos mediante la penetración
Se trata de un mito muy frecuente dentro del cine porno tradicional. La cultura coitocentrista alcanzó un nivel de popularidad tan alto que muchas mujeres creen que no tener un orgasmo por penetración es un problema. La estimulación del clítoris es fundamental y la mayoría de las mujeres alcanzan el orgasmo a través de la estimulación directa de este órgano.
Ayelén Mobilia, psicóloga y sexóloga miembro de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana (SASH), instó a entender que “el orgasmo femenino se logra más fácilmente con la estimulación directa del clítoris, que es una estructura con más de 8.000 terminaciones nerviosas y que es el único órgano cuya función exclusiva es proporcionar placer”.
2- El deseo sexual desaparece con la edad
La sexualidad no tiene fecha de vencimiento, repiten los sexólogos una y otra vez. Ni el deseo ni la vida sexual desaparecen, sino que acompañan a cada persona hasta el final de sus días. No se trata sólo de penetración sino del amplio conjunto de posibilidades que la sexualidad proporciona: besos, caricias, masturbación, entre otras prácticas. Sin embargo, el deseo no siempre tiene por qué ser espontáneo: la comunicación y la exploración serán aliados a la hora de construirlo.
La sexualidad no tiene fecha de vencimiento, repiten los sexólogos una y otra vez. Foto ilustración Shutterstock.3- El tamaño del pene determina el placer femenino
Explicar la falsedad de este mito tan difundido es fácil: el gran órgano de placer femenino es el clítoris, y está ubicado por fuera de la vagina, es decir, en la vulva. En ese contexto, es importante destacar que las medidas del pene durante la penetración no son las protagonistas: lo esencial es que el clítoris siga siendo estimulado durante el coito para que la mujer siga obteniendo placer.
La médica María Eugenia Bazán Quiroga, especialista en ginecología y obstetricia, sexóloga y docente universitaria, vinculó la presunta importancia de estas medidas a la industria porno tradicional. “La pornografía mainstream ocupó el lugar de la educación sexual: varias generaciones aprendieron viendo ese porno, creyendo que así tienen que ser el tamaño de los genitales, los cuerpos, la forma de relacionarse y el rendimiento. El pene de un actor porno suele medir entre 15 y 20 centímetros, mientras que en la vida real el pene estándar mide aproximadamente entre 12 y 17 centímetros”, aseguró.
4- Los preservativos no son necesarios para los adultos mayores
Más allá de su función anticonceptiva, los preservativos son imprescindibles para evitar Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), por lo cual su uso es esencial a cualquier edad. Este mito demuestra la necesidad de educación sexual en todas las generaciones, ya que al vincular la profilaxis sólo con lo reproductivo se generan altas chances de contagios de ITS.
Los preservativos son imprescindibles para evitar Infecciones de Transmisión Sexual. Foto ilustración Shutterstock.5- Los hombres no tienen erecciones en la tercera edad
El cuerpo es una gran zona erógena a despertar, rescatar y estimular. Puede que los tiempos de las erecciones cambien, pero eso no significa que las mismas desaparezcan. La excitación sexual masculina es un proceso complejo que incluye al cerebro, las hormonas, las emociones, los nervios, los músculos y también los vasos sanguíneos.
En los hombres, la respuesta sexual va experimentando modificaciones progresivas que no se advierten debido a su lentitud. En ese marco, el avance de la edad no es sinónimo de imposibilidad de erección, sino que conforme el hombre va envejeciendo los tiempos de espera para lograr esa erección pueden ser mayores.
Romina Barraza, médica y sexóloga, aseguró: “Los problemas de erección pueden suceder incluso mucho tiempo antes de esta etapa de la vida y por numerosas causas, pero no es condición necesaria de este grupo etario. El erotismo lo tenemos hasta el último de nuestros días (en la medida en que nos lo propongamos). Lo esperable es que tengamos actividad sexual -con todo lo que representa- hasta el día en que nos morimos”.
El cuerpo es una gran zona erógena a despertar, rescatar y estimular. Foto ilustración Shutterstock.6- Con la menopausia finaliza la vida sexual de la mujer
La menopausia determina el final de la fase reproductiva de la mujer, no de su vida sexual. No sólo que una vida sexual plena y satisfactoria es posible durante esta etapa sino que especialistas destacan que muchas mujeres aseguran que se trata de un momento de máximo placer, ya que dejaron atrás la preocupación por embarazos no deseados.
El origen de estos mitos, dijo Sandra Magirena, médica ginecóloga, sexóloga y autora de Regreso a mí, vivir una menopausia consciente (El Ateneo), se remonta a la conexión que en nuestra cultura se dio entre sexualidad y reproducción, lo cual dejó como consecuencia una pesada carga asociada a la vejez y a la decrepitud alrededor de la menopausia.
“Durante mucho tiempo la sociedad asoció sexualidad con reproducción: ese fue el primer cinturón de castidad que nos pusieron a las mujeres. Entonces, si perdiste tu capacidad reproductiva no sos más mujer sexuada. Y ahí empieza toda la carga que trae consigo la menopausia”.
La menopausia determina el final de la fase reproductiva de la mujer, no de su vida sexual. Foto ilustración Shutterstock.Los problemas de lubricación, en tanto, pueden resolverse con tratamientos muy sencillos contra la sequedad vaginal, siempre con profesionales de la sexología.