
Grande en hectáreas como el Vaticano, la Villa Pontificia de Castel Gandolfo, situada a 24 kilómetros de Roma, sobre el Lago Albano, reabre como residencia veraniega del Papa tras haber sido destronada por Francisco, que incluso aceptó que el Palacio principal se convirtiera en un museo visitado durante años por miles de turistas.
Los habitantes de Albano, el pueblo sobre el lago del mismo nombre, festejan con alegría la vuelta a la tradición.
León XIV decidió pasar sus vacaciones allí y se han realizado los trabajos para hacerlo posible. En primer lugar, en la villa Barberini, donde en los viejos tiempos estaban las apartamentos del Secretario de Estado y del prefecto de la Casa Pontificia.
En la villa residirá el pontífice porque el Palacio de Castel Gandolfo no puede ser utilizado pues ha pedido del Papa Francisco, que falleció el 21 de abril, fue transformado en un museo público.
Incluso el Apartamento Nóbile, el que más fascina a los visitantes porque allí residían todos los papas de vacaciones y donde murió san Pablo VI en 1978, forman parte del museo permanente.
A unos 300 metros de Villa Barberini se encuentra la piscina que hizo construir el Papa polaco, Juan Pablo II. Karol Wojtyla fue fotografiado por un “paparazzo” mientras entraba a bañarse porque los médicos consideraban a la natación un buen remedio para aliviarle sus dolores en la espalda.
En esa zona se proyectó construir una cancha de pádel que utilizaría el nuevo Papa, que es el primer pontífice deportivo de la Iglesia. También se rumorea que el pontífice Prevost ha pedido dos buenos caballos porque le gusta mucho cabalgar.
La Villa Barberini tiene un solo inconveniente. Esta junto a una de las salidas de Castel Gandolfo y una de las paredes da a Italia, porque por una calle termina la soberanía del Estado pontificio, al que pertenece Castel Gandolfo. El lugar estará bajo la custodia permanente de la policía y los carabineros italianos, mientras el Papa se aloje en la villa.
La tranquilidad en Castel Gandolfo está bajo la responsabilidad de los organismos de seguridad vaticanos y la Guardia Suiza.
La segunda residencia papal después del Vaticano posee unas 50 hectáreas donde se producen también las verduras, frutas y otros alimentos que diariamente recibe por tren el Vaticano.
Hay otras villas plenas de historias y caminatas que se gozan los turistas y que León XIV seguramente recorrerá. Ya estuvo dos veces en Castel Gandolfo y quedó encantando con la Villa Pontificia.
El Papa estará 17 días distribuidos en dos momentos. El primero se iniciará el 6 de julio para transferirse en la Villa pontificia junto al lago Albano, con una vista espectacular.
El domingo 13 de julio el pontífice Robert Prevost celebrará misa en la parroquia de San Tomas de Villanova y guiará el Angelus en la plaza central del pueblo, junto a la villa pontificia.
La semana siguiente, el domingo 20 de julio irá a Albano para presidir una función matutina y regresar a Castel Gandolfo. Por la tarde regresará al Vaticano.
Volverá a la Villa Pontificia el viernes 15 de agosto para la celebración de misa y el Angelus en la plaza de la Libertad. El domingo 17 está previsto un nuevo Angelus antes del definitivo regreso a Roma.
Por otra parte, el Vaticano lanzó este miércoles una campaña para recoger donaciones para el Óbolo de San Pedro que financia en el mundo las obras de caridad de la Iglesia en una situación imperiosa por la bajada de los ingresos en los últimos años.
La Iglesia explica que el Óbolo “representa un gesto de comunión y participación en la misión del Papa para anunciar el Evangelio, promover la paz y difundir la caridad cristiana”.
Según las cuentas de 2003 el déficit operativo de la Santa Sede fue de 83 millones de euros, cinco millones más que el año anterior. Podría incluso aumentar en los próximos años, ya que las donaciones de los fieles a mediano plazo está disminuyendo.