
Aunque está comprobado que usar sillitas infantiles reduce hasta un 80% las muertes y lesiones graves en menores de 14 años en casos de siniestros viales, en Argentina uno de cada tres las usan y la mayoría las coloca de forma incorrecta.
Según un informe de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), apenas el 33,7% de las personas utiliza Sistemas de Retención Infantil (SRI), y dentro de ese grupo, el 85% no lo hace bien.
Son datos que preocupan teniendo en cuenta que más del 40% de los siniestros viales ocurren en un radio de 40 cuadras del hogar.
En Argentina, todo menor de 10 años debe ir en el asiento trasero con el Sistema de Retención Infantil (SRI) homologado de acuerdo a su peso y altura.
“El uso de la silla a diario, ya sea para salir a la ruta o para recorrer pocas cuadras es indispensable porque la mayor siniestralidad se produce en trayectos cortos. Entre los errores más comunes que hemos visto en el punto de chequeo están: la mala instalación general, el cinturón de seguridad mal colocado y los arneses enrollados o mal puestos”, señaló Aylen Dell Olio, líder de proyecto de Mamá Seguras, un programa de la Asociación para la Disminución de Siniestros Viales (ADISIV).
Según detalla la ANSV en su último informe, el 5% de las 4.027 muertes registradas por siniestros viales en 2024 fueron menores de 0 a 14 años.
En conjunto con especialistas de La Segunda Segunda Seguros refuerzan conceptos clave como: la importancia de utilizar sillitas homologadas hasta los 18 o 22 kg en contramarcha; evitar el uso de SRI vencidos o involucrados en siniestros previos; y verificar que el anclaje y la tensión del cinturón sean correctos, sin contacto con los respaldos delanteros.
El pediatra Lucas Navarro afirma que “viajar a contramarcha es cinco veces más seguro. Por eso, además de utilizar siempre la sillita es importante no anticipar el paso de un sistema a otro y prolongar el mayor tiempo posible el uso de booster con respaldo para los niños más grandes”.
Navarro también detalla que “las familias nunca deben llevar a sus hijos en brazos, aun en los trayectos más cortos porque un bebé recién nacido que pesa entre 3 y 4 kilos, ante un impacto en la ciudad, a baja velocidad, en una frenada o volantazo, multiplica exponencialmente su peso, lo que hace imposible sujetarlo”.
Tampoco se recomienda viajar con objetos sueltos. Es importante guardar la mayor cantidad de objetos en el baúl, especialmente aquellos que son más macizos como heladeritas, juguetes de plástico, valijas, entre otros.
Esto se debe a que en caso de un accidente, si se encuentran sueltos, pueden dañar a los pasajeros. De llevar juguetes para entretener a los niños, garantizar que haya más de un adulto en el auto para evitar que los objetos vuelen y distraigan al conductor.
También es importante chequear que las puertas del auto estén bien cerradas, haciendo uso del seguro para niños. De esta manera se reducen las posibilidades de que accidentalmente los niños abran las puertas con el vehículo en movimiento, evitando así posibles lesiones.
Lo primero que hay que saber es que existen distintos tipos, homologados de acuerdo al peso y altura del niño. La oferta es variada. Hay grupos de SRI para bebés de 0 a 6 meses (hasta 10 kilos); de 0 a 15 meses (hasta 13 kilos); de 9 meses a 4 años (hasta 18 kilos); de 4 a 6 años (entre 15 y 25 kilos); y de 6 a 12 años (entre 22 y 36 kilos).
Lógicamente, la oferta de marcas y modelos también es amplia, ya que hay sillitas nacionales e importadas. En todos casos, para su correcta instalación, es de suma importancia seguir las instrucciones del fabricante del SRI y del manual del vehículo. Sin embargo, cómo podemos darnos cuenta si ella sillita estamos por comprar está homologada.
Cada huevito, butaca o booster debe contar con una etiqueta de certificación emitida por el país fabricante. Todas, cualquiera sea su procedencia, deben estar pegadas o cosidas y estar claramente visibles. Por ejemplo, las nacionales deben cumplir las normas IRAM 3680-1 y 3680-2; las europeas, las ECE R44/04; las brasileñas, INMETRO NBR 14400; las estadounidenses, FMVSS 213; y las de Australia y Nueva Zelanda, AS/NZS 1754.