La inteligencia emocional es una herramienta poderosa que permite a los chicos enfrentarse a los altibajos de la vida con confianza y empatía. Algunos tienen una mayor capacidad de soportar estas situaciones que otros, debido a su desarrollo emocional.

Esta capacidad permite reconocer, comprender y gestionar tanto nuestras propias emociones como las de los demás. Se compone de cinco habilidades principales: autoconciencia, autorregulación, motivación, empatía y habilidades sociales. No solo está reservada a los adultos, ya que en la infancia muchos niños comienzan a desarrollarla.

La psicóloga infantil Kelsey Mora, especializada en el desarrollo emocional de los niños de la Universidad de Minnesota, ha identificado seis frases que reflejan esta capacidad. A su vez, menciona que la inteligencia emocional actúa como un “escudo invisible” que ayuda a los infantes a enfrentar los desafíos de la vida.

Detectar las siguientes frases que repiten los niños con alta inteligencia emocional puede ser una pista clave para padres o educadores.

Por otro lado, si un chico no las dice no significa que no pueda desarrollar esta inteligencia a lo largo de los años. “Los niños aprenden observando. Cuando ven que los adultos expresan sus emociones de manera saludable, ellos replican ese comportamiento”, explica Mora.

“Los niños emocionalmente inteligentes entienden que es normal sentir tristeza, enojo o miedo en momentos difíciles”, explica Kelsey Mora. Este comportamiento indica la importancia de no juzgar las emociones de los demás, sino aceptarlas.

Ellos saben que es natural sentirse triste, frustrado o preocupado en respuesta a determinadas situaciones. Del mismo modo, aprendieron que está bien tener momentos felices, alegres o divertidos incluso en tiempos difíciles.

Los chicos que aprendieron la manera de gestionar sus emociones saben cuando se sienten estresados y buscan un espacio tranquilo o hacer una actividad que los ayude a tranquilizarse. “Son capaces de notar los signos físicos del estrés, como el corazón latiendo más rápido o la tensión en el cuerpo, y utilizan estrategias para calmarse”, señala Mora.

La empatía es un rasgo esencial de la inteligencia emocional, por lo que estos chicos tienden a preocuparse por los sentimientos del resto, además de los propios. “Comprenden que cada persona maneja las emociones de manera diferente y respetan esas diferencias”, indica la psicóloga.

“Es importante que los niños aprendan a expresar sus necesidades y sentimientos de manera asertiva”, explica la experta. Saber decir que no marcar límites y expresar incomodidad con claridad y sin agresividad es otra señal de inteligencia emocional.

La psicóloga Kelsey Mora señala que las siguientes frases indican claramente este rasgo:

“Cuando un niño reconoce un error sin sentir vergüenza demuestra que tiene una mentalidad de crecimiento y está abierto a mejorar”, afirma Mora. Entienden que equivocarse forma parte del aprendizaje, y lo asumen con normalidad. Esto fortalece la manera de relacionarse con los otros y evitar la frustración.

Un niño que dice esta frase se siente seguro expresando sus pensamientos y buscando soluciones. “Saben que sus ideas son valiosas, pero también aprenden a escuchar y considerar las opiniones de los demás”, explica la experta.

La combinación de confianza y receptividad es fundamental en un mundo donde la colaboración y la innovación son esenciales.



Fuente Clarin.com

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