La provincia de Buenos Aires, la mentada “madre de todas las batallas”, en la que según la visión del círculo rojo “hay que ganar, aunque más no sea por un voto”, está lejos de ser un predictor adecuado de la continuidad de Javier Milei y de su política económica más allá de 2027.

En 2021 Juntos por el Cambio resultó la fuerza más votada en la provincia; dos años más tarde su candidata presidencial terminó en tercer lugar y quien encabezaba la lista ni siquiera llegó a ser candidato a gobernador.

Cuatro años antes, Cambiemos también había ganado la provincia de Buenos Aires, pero fue derrotado tanto a nivel nacional como provincial en 2019. En 2013, Sergio Massa dejó el Frente para la Victoria y creó el Frente Renovador, con el cual venció a la lista encabezada por Martín Insaurralde.

En 2015, sin embargo, terminó en el tercer lugar en la elección presidencial. En las elecciones intermedias de 2009, la lista encabezada por Francisco De Narváez se impuso a la que tenía a Néstor Kirchner al tope de la lista. Dos años más tarde el kirchnerismo arrasó en las elecciones de 2011. Graciela Fernández Meijide en 1997 y Antonio Cafiero en 1987 también resultaron victoriosos en las elecciones intermedias bonaerenses. Ninguno de ellos llegó a ser candidato presidencial.

“La madre de todas las batallas” ha sido un verdadero cementerio de carreras políticas y proyectos presidenciales. Sin embargo, la creencia de que el resultado en Buenos Aires en las elecciones de mitad de mandato es determinante para la siguiente elección presidencial está ampliamente instalada entre la política y más relevante aún entre quienes toman decisiones de inversión

La decisión del gobernador Kicillof de desdoblar las elecciones bonaerenses ha anticipado los tiempos. El oficialismo no solo debe triunfar en Buenos Aires en octubre, sino que también está obligado a hacerlo en septiembre. En este sentido, la legislativa bonaerense tendrá un efecto relativamente similar al de las ahora suspendidas PASO.

La elección de septiembre, al igual que la elección bonaerense del 26 de octubre tiene un componente simbólico que va mucho más allá de las bancas en juego para la Legislatura provincial. Si LLA es la fuerza más votada a nivel provincial, la lectura dominante será que el oficialismo tendrá un buen desempeño en octubre en la provincia.

Si en cambio, Fuerza Patria supera en votos a LLA, probablemente ello cree la expectativa en el Círculo Rojo de que el peronismo saldrá victorioso en octubre, lo cual será un verdadero cimbronazo político que tendrá un impacto considerable sobre el mundo financiero.

Como he sostenido en otras ocasiones, a la hora de evaluar el desempeño del oficialismo en octubre hay que tomar en cuenta 3 variables: 1) el apoyo electoral a nivel nacional; 2) las bancas obtenidas y 3) la provincia de Buenos Aires, esto último debido a las razones antes mencionadas. El oficialismo se encamina a ser la fuerza más votada en octubre y sumará bancas dado que solo pone en juego ocho escaños en la Cámara Baja. La duda es la provincia de Buenos Aires, el principal bastión kirchnerista, ello a pesar de que desde 2005 el kirchnerismo no triunfa en la elección intermedia bonaerense.

Una victoria del peronismo en la provincia de Buenos Aires en octubre generará la creencia de que Milei no será reelecto en 2027 y que nuevamente veremos un giro de 180 grados en la política económica. Dada esa presunción, si el 7 de septiembre tras contar los votos, Fuerza Patria es el partido más votado en provincia, probablemente ello resulte en una mayor volatilidad cambiaria en el mes y medio previo a la elección de octubre.

Sencillamente porque el Círculo Rojo deducirá que septiembre anticipa el resultado de octubre. Por el contrario, si LLA triunfa en septiembre, ello mitigaría los riesgos asociados a la elección intermedia. Más aún, aunque condicionado por el desempeño en cada una de las 8 secciones bonaerenses, si el oficialismo se impone en Buenos Aires en septiembre, es probable que las disputas internas dentro del peronismo bonaerense se agudicen.

“Cuando el hecho se torna en leyenda, se imprime la leyenda” decía el editor de un medio en una icónica escena de “El hombre que mató a Liberty Valance” de John Ford. La percepción de los hechos que lo que muestra el análisis de los datos. Y es por ello que el Gobierno nacional debe ganar en provincia de Buenos Aires tanto el 7 de septiembre como el 26 de octubre.

Ignacio Labaqui es politólogo



Fuente Clarin.com

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