“Señores jueces, este es el momento, es corrupción o justicia”, decía en su histórico alegato el fiscal Diego Luciani en su acusación en el juicio “Vialidad Nacional”. No hay otra vía posible para la Argentina que todos queremos.

Porque por más que sus amanuenses en el Congreso pongan cartelitos con la leyenda “Cristina libre”, o que los alcahuetes cómplices realicen la jura en sus cargos “por la Patria, bla, bla, bla y Cristina Libre”, los argentinos en gran número han empezado a tomar conciencia del tremendo mal que el matrimonio Kirchner le ha hecho al país.

Jorge Lanata y Nicolás Wiñazki presentaban pruebas sobre su denuncia de "la ruta del dinero K". Jorge Lanata y Nicolás Wiñazki presentaban pruebas sobre su denuncia de “la ruta del dinero K”.

Hoy, repasando videos de Facebook, Tiktok e Instagram, me topé con una recopilación de “La ruta del dinero K”, donde Lanata, allá por los años 2011 contaba lo que había logrado concluir tras las entrevistas realizadas a Fariña y Elaskar respecto a cómo se fugó parte del dinero obtenido de la corrupción (robado al Estado argentino) en vuelos cargados con bolsos y valijas repletos de billetes de euros y dólares (a los que Fariña llamaba “el físico”) provenientes de Santa Cruz, que terminaban en paraísos fiscales como Panamá, Islas Seychelles, Luxemburgo, etc, etc.

Mientras veía cada uno de esos videos de PPT venían a mi memoria, como fichas de un rompecabezas de la corrupción en el mundo, los días posteriores al derrocamiento y muerte de Kadafi y la increíble fortuna amasada por el líder libio esparcida con formato de grandes emprendimientos, en otros países y en distintos paraísos fiscales como también la de Idi Amín (el carnicero de Uganda), o Nicolás Maduro en Venezuela, Correa en Ecuador, Morales en Bolivia, Ortega en Nicaragua, los Castro en Cuba o Alan García en Perú (aunque este no se escudó en el latiguillo fácil del “Lawfare” y con el último resto de dignidad que le quedaba tomó la determinación de suicidarse cuando la Policía, ya en su domicilio, se aprestaba a arrestarlo para que compareciera ante la Justicia por el caso Odebrecht).

El Caso Odebrecht- Juicio la Ruta del dinero K, a Lazaro Baéz e hijos, Fariña Leandro Báez, Melina.El Caso Odebrecht- Juicio la Ruta del dinero K, a Lazaro Baéz e hijos, Fariña Leandro Báez, Melina.

Todas esas incalculables fortunas fugadas significan un inmenso quebranto para los países, origen de las mismas, y eso repercute en el nivel de vida de sus habitantes.

¿O alguien piensa que con los 684 millones de dólares, calculados de desfalco por Vialidad, no se podrían haber hecho cloacas, calles, semáforos y casas dignas para toda la sufriente y postergada “Matanza” ? (Fernando Espinoza no tendría que sacrificarse viviendo en Puerto Madero).

Decía más arriba, parte de lo robado al Estado, porque a raíz del decomiso de bienes que se pretende realizar para que los condenados en el juicio de Vialidad devuelvan lo robado al Estado, hurgando en escribanías, actas societarias y otros bienes de los reos, aquí en casa, los Kirchner han acumulado otra fortuna en empresas, propiedades y campos que administran Sanfelice, Máximo (en su DJ como diputado declaró una fortuna de 8.311 millones de pesos sin habérsele conocido un sólo emprendimiento laboral, sólo pases de propiedades o transferencias financieras) y los Báez.

Cristina Fernández De Kirchner
Juicio Vialidad 2019
Cristina Fernández De Kirchner
Juicio Vialidad 2019

¿Y los dólares/euros termosellados, enterrados en algún lugar de los miles de kilómetros cuadrados de terrenos y estancias adquiridas por los Báez ? ¿Serán un mito o los habrán podido ubicar en algún otro lugar menos húmedo?

Pregunta, ¿ningún fiscal, de oficio, pudo investigar sobre “la parada técnica de 13 horas (para que descansen los pilotos) en Seychelles realizada por el avión que traía de regreso a la entonces presidenta Cristina Kirchner de su viaje a Vietnam?

La Justicia en nuestro país, a pesar de haber dado algunos pasos esperanzadores, todavía está en deuda con los argentinos, tiene aún por lograr el decomiso de muchos bienes pertenecientes al “Club de los Ladrones” (o de los Malos, como los llama Borensztein).

Otto Schmucler / oschmucler@gmail.com

El rompecabezas de la corrupción kirchnerista

En un informe sobre “La ruta del dinero K”, Jorge Lanata remarcaba en 2013, en su programa Periodismo Para Todos, la llamativa parada de Cristina en el paraíso fiscal de las islas Seychelles, en el Océano índico, lo que desató una furiosa respuesta del Gobierno en la voz del entonces secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli. El mismo que fue víctima de los dardos de Cristina cuando por teléfono le sacudió: “Soy yo, Cristina, pelotudo”, y arengaba a “embocar al hijo de puta de Massa”.

Un ex piloto de Cristina, a quien le tocó pilotear vuelos presidenciales al exterior, aseguraba que “el avión que se utilizó es de alto rendimiento que tiene una autonomía de 12 horas de vuelo, es decir que puede hacer tramos muy largos, no hacía falta que hiciera esa escala” . Días después, Parrilli definí a Lanata como un “asesino mediático”, lo acusaba de “extorsionar”, de querer “asesinar o desaparecer la figura de Cristina y de Néstor.

Lo decía herido frente al resultado de las elecciones del 11 de agosto, que significó un fuerte retroceso para el kirchnerismo. Luego, el ex secretario de Presidencia de Cristina fue denunciado penalmente por el alquiler del avión británico porque no se llamó a licitación y se había contratado a una empresa que tenía relaciones comerciales con las que explotan petróleo en las Malvinas, violando una ley que lo prohíbe”. Por el alquiler del avión se liquidaron US$ 880.0000.

Y no olvidemos los vuelos hacia Santa Cruz para el traslado de diarios de Cristina a El Calafate, que derivó en una imputación contra la ex presidenta por malversación de fondos por utilizar bienes del Estado para beneficios personales, denunciado en testimonios de la causa de los Cuadernos de las Coimas. Los vuelos demandaron más de US$ 600.000.

En este rompecabezas de la corrupción K, ¿la Justicia está en deuda con los argentinos?, que no le quepa la menor duda, estimado lector. No sólo por la bajeza del pillaje, sino por la falta dignidad, moralidad, y falta de escrúpulos. Y un profundo daño a la sociedad. Por eso el país, sediento de honestidad, le reclama más a la Justicia.



Fuente Clarin.com

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