En medio del inmenso Río de la Plata, a solo 60 kilómetros de CABA, existe un lugar que parece detenido en el tiempo. La isla Martín García es un verdadero tesoro escondido para quienes buscan naturaleza, historia y una escapada distinta. A pesar de estar tan cerca, sigue siendo uno de los secretos mejor guardados de la provincia.

Entre bosques vírgenes, lagunas y senderos rodeados de mariposas y aves exóticas, la isla también guarda un pasado intenso: fue presidio, lazareto, escenario de batallas navales, y hasta prisión de varios presidentes argentinos. Todo eso en un solo lugar, accesible con un viaje de dos horas de navegación desde Tigre.

Hoy la isla es un destino ideal para una escapada de un día o para quedarse a descansar el fin de semana. Conserva un aire agreste y auténtico, donde el contacto con la naturaleza convive con las huellas de su historia. Y lo mejor: no hace falta viajar lejos para sentirse en otro mundo.

Apenas se baja de la lancha, la sensación es de estar en otro tiempo. Los carpinchos caminan sin apuro entre los visitantes, como si supieran que son los verdaderos dueños del lugar. Las mariposas bandera argentina, con su azul y blanco brillante, sobrevuelan los senderos, y los pájaros de más de 100 especies le ponen música al recorrido.

Algunas de las actividades más elegidas por los visitantes son:

En primavera y verano, la explosión de colores de la flora y la fauna vuelve a la isla un verdadero espectáculo natural.

La isla Martín García fue avistada por Juan Díaz de Solís en 1516 y, durante siglos, ocupó un lugar clave en las disputas territoriales entre españoles, portugueses, franceses e ingleses. En 1814, el almirante Brown libró allí una de sus batallas más recordadas.

A fines del siglo XVIII comenzó a funcionar como presidio, recibiendo a sus primeros presos en 1765. Con el tiempo, se transformó también en prisión política, recibiendo incluso a presidentes como Yrigoyen, Perón y Frondizi. Todavía se pueden recorrer las ruinas de sus celdas, el lazareto construido en 1874 y el cementerio antiguo.

Además de la naturaleza y la historia, la isla sorprende con algunos rincones curiosos: el viejo faro de piedra de 1897, el Cine Teatro General Urquiza con su elegante fachada Art Decó, y la panadería donde aún se elabora el tradicional pan dulce de la isla, que muchos visitantes compran para llevar.

La isla Martín García se encuentra a unos 60 km de Buenos Aires, en la confluencia del Río de la Plata y el Río Uruguay. Para llegar, hay que tomar una lancha desde el Puerto de Tigre, en un viaje de dos horas aproximadamente.

En la isla hay varias opciones de alojamiento: hostería, hostal y campings, además de algunos lugares donde comer. Las visitas guiadas están muy recomendadas, especialmente para quienes quieran conocer en profundidad tanto su historia como su impresionante flora y fauna.



Fuente Clarin.com

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