
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) actualizó la alerta sanitaria sobre un lote de mantequilla distribuido en el país y en el exterior, luego de detectar un alérgeno no declarado en su composición. El producto fue fabricado por la empresa Bunge North America Inc.
La agencia federal de alimentos y medicamentos decidió reclasificar el incidente como un retiro de Clase II, lo que indica que su consumo podría provocar reacciones adversas a la salud, aunque de carácter temporal o médicamente reversible. El alérgeno en cuestión es la leche, uno de los componentes más comunes en cuadros alérgicos graves, y no estaba correctamente etiquetado.
Según el aviso oficial, se trata de más de 64.000 libras del producto “European Style Butter Blend”, envasado en bloques de una libra, distribuidos en Estados Unidos y también en República Dominicana. La advertencia busca prevenir situaciones de riesgo en personas con alergia a la lactosa.
La FDA advirtió sobre los riesgos de este lote de mantequilla etiquetado de forma incorrecta
El miércoles 30 de julio, la FDA actualizó la clasificación del retiro voluntario iniciado por Bunge North America Inc. y lo situó en Clase II, la segunda categoría de advertencia más alta del organismo.
Según el sitio web oficial del organismo, esta clasificación se utiliza en situaciones en las que “el uso o la exposición a un producto infractor puede causar consecuencias adversas para la salud temporales o médicamente reversibles, o donde la probabilidad de consecuencias adversas graves para la salud es remota”.
La empresa, con sede en Chesterfield, Misuri, informó que el lote afectado es el 5064036503 del producto European Style Butter Blend. Cada caja contiene 36 bloques de mantequilla de una libra, envasados en cartón blanco. El total retirado del mercado alcanza las 64.800 libras, distribuidas a diversos centros logísticos en Estados Unidos y uno en República Dominicana.
El principal motivo del retiro es la presencia de leche no declarada en el etiquetado. La FDA recordó que la leche es uno de los nueve principales alérgenos alimentarios y que su omisión en la etiqueta puede tener consecuencias graves para personas alérgicas.
Ante esta situación, la FDA recomendó que, si alguien consume el producto afectado y presenta síntomas de alergia, debe “dejar de comer el alimento inmediatamente, evaluar la necesidad de usar medicamentos de emergencia (como epinefrina) y buscar atención médica”.
Al ser consultada por el medio PEOPLE, la empresa Bunge no respondió a la solicitud de comentarios al 2 de agosto. Por el momento, la FDA no reportó si se registraron casos de personas afectadas por el consumo de este lote.
En su normativa, la Administración de Alimentos y Medicamentos establece reglas para el etiquetado de productos alimenticios que contienen ingredientes alérgenos. La agencia informó que aplica regulaciones específicas para garantizar que estos componentes estén debidamente identificados en envases y etiquetas.
“La FDA exige que los alimentos y bebidas envasados detallen todos los ingredientes que contienen, especialmente aquellos que puedan causar alergias u otras reacciones de hipersensibilidad”, señala el sitio oficial del organismo. A su vez, explican que existen “requisitos de etiquetado más específicos” para productos que incluyen alguno de los nueve alérgenos principales: leche, huevos, pescado, mariscos, crustáceos, frutos secos, maní, trigo, soya y sésamo.
La agencia insiste en que los fabricantes deben tener procedimientos de control y revisión para evitar omisiones en el etiquetado, y que los consumidores con antecedentes alérgicos deben siempre leer la lista completa de ingredientes antes de consumir cualquier producto envasado.