
Para Donald Trump, el ataque de Estados Unidos, con bombas antibúnker, causó un daño absoluto y total a las plantas nucleares iraníes, cuando un informe de inteligencia preliminar afirma que en realidad el daño fue menor. Irán admitió haber sufrido daños, pero intentó minimizarlos.
“Sí, nuestras instalaciones nucleares han sufrido graves daños. Esto es cierto porque han sido objeto de repetidos ataques“, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, al ser preguntado por Al Jazeera sobre las condiciones de las plantas tras los ataques estadounidenses e israelíes.
Pero el vocero le restó importancia, al considerar que es meramente un asunto técnico.
“No tengo nada que añadir al respecto, ya que se trata de un asunto técnico”, continuó, señalando que la Organización de Energía Atómica de Irán y otras agencias pertinentes se están ocupando del asunto.
Baghaei afirmó que Irán planea seguir desarrollando la energía nuclear.
“Lo que debo decir es que el derecho de Irán a la energía nuclear pacífica permanece intacto. Irán tiene todo el derecho, en virtud del TNP (Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares), a disfrutar del uso de la energía nuclear con fines pacíficos. Y está dispuesto a reservarse ese derecho bajo cualquier circunstancia”.
Al ser presionado sobre la magnitud de los daños infligidos a sus instalaciones nucleares y el estado de las reservas de uranio enriquecido, Baghaei volvió a esquivar la pregunta y dijo que estos deberían ser “asuntos secundarios” para la comunidad internacional.
“La principal preocupación de la comunidad internacional debe ser condenar estos actos ilegales de Estados Unidos”, declaró, calificando los ataques de “golpe perjudicial” para el derecho internacional, la diplomacia y la ética.
“Creo que es realmente una muy mala señal que muchas personas en todo el mundo estén tratando de subestimar la profundidad y la gravedad del acto de agresión estadounidense contra Irán y ahora estén hablando del nivel de los ataques o su efectividad”, condenó.
El argumento israelí de que Irán contaba ya con una bomba atómica llevó a Netanyahu el viernes 13 de junio a lanzar un feroz ataque contra Irán, desatando una guerra que duró 12 días, con la intervención final de Estados Unidos, el sábado último.
Estados Unidos atacó al menos tres instalaciones nucleares iraníes, entre ellas, la planta de Fordow, enterrado bajo una montaña rocosa a más de 100 metros de profundidad.
Un informe preliminar de inteligencia filtrado a la CNN y a The New York Times sostiene que las poderosas bombas norteamericanas apenas retrasaron el programa nuclear iraní algunos meses y no décadas como dice Trump.
El presidente de Estados Unidos restó importancia al informe. Dijo que era preliminar, comparó el ataque norteamericano del sábado como el de Hiroshima y Nagasaki, y adelantó que un pronto informe israelí dará detalles sobre los daños.
Con información de ANSA y Al Jazeera