El Hospital Nacional Doctor Alejandro Posadas, ubicado en El Palomar, realizó por primera vez en el país la extirpación de un tumor pancreático con la aplicación de verde de indocianina, una técnica moderna que marcó un hito en la medicina nacional. El procedimiento fue llevado a cabo a fines de mayo a un paciente de tan solo diez años y redujo significativamente la posibilidad de consecuencias habituales derivadas de estas operaciones, entre ellas la diabetes crónica.

El menor había sido diagnosticado con un insulinoma, una patología en el páncreas de transmisión genética que obstaculiza la circulación de glucosa en sangre. De acuerdo al Dr. Fabio Díaz, médico de planta y jefe de cirugía pediátrica del Hospital Británico, esta anomalía se encuentra en tan sólo dos personas en un millón. “El paciente fue sometido a dos años de seguimiento endocrinológico con una dieta ultra restrictiva y medicación –explica el cirujano–. Su caso fue estudiado y podía ser operado de manera convencional, pero esto siempre deja la sospecha de que quede algo ahí”.

El éxito de la intervención fue gracias a la utilización de la indocianina, un tinte empleado en abordajes quirúrgicos para la facilitar la detección de crecimientos celulares anormales en zonas ginecológicas y pulmonares, entre otras. Luego de su inyección vía intravenosa, esta solución pigmenta el tumor para que sea localizado más rápidamente y pueda extraerse sin comprometer al resto del tejido.

“Este colorante emite una luz infrarroja que sólo puede ser percibida con un equipamiento especial. Stryker (una reconocida productora de insumos médicos) nos prestó una torre de laparoscopía específica con el permiso de Estados Unidos por tratarse de un caso especial –compartió Díaz–. Este tipo de dispositivos permiten que el paciente tenga un proceso post recuperatorio mucho más rápido y que no tenga que lidiar con heridas en el largo plazo.”

Asimismo, el especialista quirúrgico destacó los beneficios del uso de esta tecnología en comparación a procedimientos tradicionales. “En caso de no usar este método, el páncreas y el tumor son del mismo color, es decir, es muy difícil identificar. Entonces uno ahí tiene que jugar con una recepción más completa. Si no hubiésemos conseguido esta tecnología, tendríamos que haber invadido el páncreas y el bazo, por ende comprometer la función inmunológica”, afirmó.

“Este tipo de avances facilitan la medicina y es necesario facilitar su acceso para aquellos en necesidad. En el Posadas nos encontramos ante un caso excepcional, incluso consultamos con referentes del Hospital Garrahan y nunca habían visto una situación similar, cuando generalmente por cada caso nuestro hay tres o cuatro allá”, enfatizó. A su vez, agradeció al Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas (CEMIC) por efectuar los estudios necesarios para el menor tratado de forma gratuita.



Fuente Clarin.com

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