
No todas las plantas se adaptan bien a los ambientes cerrados o con poca luz natural. Por eso, si estás pensando en darle vida a tu departamento con algo de vegetación, es fundamental saber qué especies elegir según el espacio disponible y la luz que recibe cada ambiente.
El sitio web El Espectador consultó a expertos de viveros y jardines urbanos para que nos cuenten cuáles son las mejores plantas para cada rincón del hogar. Te compartimos sus recomendaciones, con consejos de cuidado y datos que no fallan.
Clásica, resistente y elegante. Así es la Aspidistra eliator, también conocida como oreja de burro. Es ideal para habitaciones con poca luz, ya que proviene de zonas umbrías de China y Japón. Además, purifica el aire, lo que ayuda a mejorar el descanso.
“En los años 60 se cultivaba en exteriores, a la entrada de las casas, pero siempre a la sombra”, explica Jorge Saits, del vivero Jardín Costa Rica en Chile. Requiere poco riego y se adapta bien a cualquier tipo de tierra. Incluso, puede vivir solo con luz artificial. En una maceta, llega hasta el metro de altura y puede vivir… ¡100 años!
De aspecto tropical, esta palmerita se luce en livings y comedores por su altura y frondosidad. No necesita sol directo y se lleva mal con el frío, por eso es perfecta para tener adentro.
Es muy fácil de cuidar, muy resistente y puede vivir más de 60 años, según Saits. Su tronquito delgado y sus hojas arqueadas le dan un aire relajado y decorativo a cualquier rincón.
Fuerte, brillante y con mucha onda. Esta planta africana se volvió furor en decoración por su estética minimalista y resistencia. Requiere muy poco riego y tolera bien la sombra.
“Puede vivir muchos años con los cuidados adecuados”, dice César Bustos, del vivero Maranata. Además, según el feng shui, atrae la buena suerte y el dinero.
¿Querés una planta alta que dé privacidad y aguante todo? La Yucca de interior es tu opción. Originaria de zonas desérticas, se adapta muy bien a balcones o terrazas soleadas y resiste tanto el calor como el frío.
“Uno se puede ir de vacaciones y a la vuelta va a estar feliz y creciendo”, sostiene Saits. Su aspecto robusto y su tronco grueso la hacen parecer un pequeño árbol dentro del departamento. Además, puede vivir más de 50 años.