Graciela Hasper vive un momento de expansión. Su geometría vibrante da la bienvenida a todos los pasajeros del aeropuerto de Houston. El 2 de junio se inauguró Continuous Motion, un impactante mural geométrico que ya es parte del paisaje del Aeropuerto Intercontinental George Bush.

En simultáneo, una muestra antológica recorre tres décadas de su producción artística en la galería porteña De Sousa, y proyecta la creación de una fundación propia orientada a la infancia y el legado artístico. Acontecimientos que condensan su visión de llevar el arte al espacio público, explorar sus posibilidades sensoriales y construir plataformas que lo hagan perdurar y multiplicarse.

La piel del mundo. Su antología en la galería porteña De Sousa. La piel del mundo. Su antología en la galería porteña De Sousa.

“Captar la atención de personas que están de paso es un desafío enorme. Esta obra es casi la cara visible de Houston”, admite la artista en diálogo con Ñ sobre el monumental mural de 88 metros, compuesto por 322 piezas de metal pintadas y ensambladas como un rompecabezas por la empresa Metallab Studio.

El 2 de junio, Gachi Hasper presentó la instalación en la Galería Sicardi Ayers Bacino –que la representa en Estados Unidos– en conversación con Melissa Brueggeman, directora de Proyectos de Arte Público de Houston, y Caitlin Dashiell, de Metallab.

La artista junto a Alton DuLaney curador del Aeropuerto Internacional de Houston (IAH). La artista junto a Alton DuLaney curador del Aeropuerto Internacional de Houston (IAH).

El proyecto fue seleccionado por concurso y encargado por la ciudad de Houston a través del Programa de Arte Cívico, en colaboración con Houston Airports y Houston Arts Alliance. El jurado estuvo integrado por miembros del DePaul Art Museum de Chicago, el Contemporary Arts Museum de Houston y el Museo del Barrio de Nueva York.

En un contexto donde el arte público cobra fuerza como herramienta de identidad urbana, ante el ritmo impersonal de un aeropuerto, Hasper logra lo improbable: detener el tiempo.

Universo hasperiano

En Buenos Aires, mientras tanto, otra transformación ocurre. Hasper convierte la galería De Sousa en un entorno vibrante. En la exposición La piel del mundo despliega una cartografía emocional en obras donde el color, la forma y la luz interpelan tanto al cuerpo como a la mirada. Producida entre los años 90 y la actualidad, la serie de pinturas, esculturas, cerámicas y acuarelas permite recorrer más de tres décadas de trabajo.

Desde la vidriera intervenida con vinilos traslúcidos, el espacio anuncia su transformación: el color invade el entorno. Gotas flotantes en verdes, amarillos y rojos actúan como un umbral entre la ciudad y otra dimensión. Lo que sigue es una experiencia sensorial que no se olvida. Dos grandes cubos de aluminio policromado, Intemperie (2019), se imponen como cuerpos vivos. Exhibidos originalmente en las terrazas de la Fundación Santander, en una nueva edición y en otro tamaño hoy ocupan un lugar en el espacio, desafiando la gravedad del blanco.

Gachi HasperGachi Hasper

Al fondo, Sin título (2025), un imponente acrílico formado con círculos superpuestos, despliega su fuerza cinética. Las obras recientes dialogan con piezas históricas: una pintura exhibida en el Museo Moderno junto a pinturas de la muestra antológica que se organizó en San Juan en 2022.

En el primer piso, dos tarimas flotantes con cerámicas pintadas –una de ellas con pequeños cubos de colores– generan una continuidad cromática con las obras colgadas. Círculos concéntricos, óvalos y diminutos puntos de color sobre fondo negro conviven en una armonía vibrante, donde cada pieza compone el ecosistema.

Sin título (2025). Sin título (2025).

En su texto curatorial, Rafael Cippolini plantea que las obras “actúan como presencias activas”, construyendo un entorno perceptivo propio. Inspirada en la noción de Umwelt, del biólogo Jacob von Uexkull, según la cual cada organismo percibe el mundo según su sistema sensorial, Hasper construye su propio universo hasperiano regido por el ritmo, la luz y el color.

Precisamente como hasperiana se refirió Victoria Noorthoorn a la obra en un ensayo que expone la convivencia de tres vertientes de la artista: la modernista, la barroca y la posmoderna, representadas en ese orden por la rigurosidad de la geometría, el exceso del color y la conciencia lúdica.

Gachi HasperGachi Hasper

A lo largo del recorrido, Hasper juega con las formas y con los modos de mirar. Cada obra es una invitación a perder la linealidad, a ceder al juego de superposiciones, transparencias y vibraciones cromáticas. Hay algo lúdico y algo meditativo en esa experiencia donde la pintura, la cerámica y la escultura actúan como capas sensibles de un cuerpo mayor: el mundo.

Mirada al futuro

Durante la pandemia, la artista empezó a pensar en su legado. Sin herederos directos, decidió crear la Fundación Graciela Hasper, un proyecto pensado para preservar su obra, su archivo y sobre todo, proyectar el arte hacia el futuro. Uno de sus ejes será apoyar el arte en la primera infancia.

“Me escriben muchas maestras jardineras que usan mi obra para enseñar, incluso matemáticas”, cuenta la artista, que busca dar forma institucional a ese vínculo con los más chicos. La fundación ya está en marcha, con el acompañamiento de la especialista en gestión cultural Anahí Cordero, con el plan de crecer paso a paso con subsidios y alianzas.

La piel del mundo, de Gachi Hasper en De Sousa Galería. La piel del mundo, de Gachi Hasper en De Sousa Galería.

Además del enfoque pedagógico, aspira a convertirse en una plataforma de apoyo para artistas contemporáneos con trayectorias valiosas pero poco visibilizadas y obra inédita de artistas reconocidos. Hasper ya formó un comité para respaldar la obra de la ceramista Andrea Fassani –a quien actualmente cura en una muestra– y planea acompañar también a otros artistas con proyectos aún inéditos.

“Será como un cascarón que se irá llenando de contenidos con el tiempo. Quiero hacer lo que otros grandes hicieron, como Quinquela Martín, Federico Klemm o Guillermo Kuitca, que supieron apoyar a otros artistas y dejar una huella más allá de su propia obra”, concluye.

  • La piel de mundo – Graciela Hasper
  • Lugar: Galería de Sousa, Paraguay 675
  • Horario: lunes a viernes de 10 a 18
  • Fecha: hasta el 11 de julio



Fuente Clarin.com

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