
Salir a comer puede parecer un plan simple para la mayoría, pero para las personas celíacas o con sensibilidad al gluten, muchas veces implica una carrera de obstáculos: desde leer la letra chica del menú hasta confiar en que no haya contaminación cruzada. Frente a esa realidad, la Ruta sin Gluten 2025 nace como una propuesta concreta que busca devolver la espontaneidad a la experiencia gastronómica.
Con la participación de Mariana Merlo, periodista especializada y celíaca, y en colaboración con el colectivo Antigourmet, este proyecto propone visibilizar espacios reales donde se puede comer sin TACC de forma segura, rica y abundante. El recorrido incluye paradas en distintas zonas del AMBA y otras ciudades, con una promesa clara: no resignar sabor ni porciones por comer sin gluten.
Además, la Ruta busca crear conciencia en el rubro gastronómico: muchos restaurantes todavía desconocen la importancia de separar utensilios y espacios para evitar riesgos. Este mapa también actúa como una invitación a mejorar, aprender y abrir las puertas a un público que quiere disfrutar como cualquiera.
La iniciativa surge a partir de una problemática muy cotidiana: la falta de opciones seguras para comer afuera. Para muchas personas, esto significa directamente evitar salidas sociales o conformarse con platos aburridos. Con el respaldo de Cunnington, la Ruta sin Gluten busca mostrar que hay otra manera: una red de lugares confiables donde se puede volver a disfrutar de una comida sin miedo.
El recorrido será compartido a través del Instagram de Antigourmet, con actualizaciones semanales, sorteos y recomendaciones directas de Mariana. Además, invitan a la comunidad a sumar sugerencias y descubrir nuevos locales que cumplan con los requisitos.
Entre los lugares destacados de esta edición 2025 están:
VIDEO PARA INSERTAR : https://www.instagram.com/p/DJ6ynuwvMGO/?hl=es
La Ruta sin Gluten no busca ser un ranking ni una guía cerrada. La idea es que funcione como un punto de partida, para que cada persona celíaca pueda armar su propio recorrido con confianza. Y lo más importante: que sepa que no está sola.
“Que salir a comer no sea una odisea”, dice Mariana Merlo, una de las voces más activas del movimiento. El seguimiento por redes y la participación de la comunidad permiten que este mapa se mantenga actualizado y en crecimiento.